Hem > Antología social > Penal de alta seguridad

Penal de alta seguridad

juli 25th, 2009

” Creo que Dios estuvo a mi lado ”.
Lidia Gueiler Tejada: Exelentisima Ex Presidenta Constitucional de la República, derrocada en un cruento golpe de estado el 16 de julio de 1980. Día de la Virgen del Carmen Patrona de la Cofradia de Pescadores de Barcelona.

En dias precedentes dió la vuelta al mundo la ” repatriación” de uno de los mayores torturadores facistas del siglo pasado, en uno de tantos paises paupérrimos del Cono Sur Latinoamericano.
El rostro que vimos en la prensa global, no era precisamente el de ese alevoso coronel de ejercito otrora dueño de vidas y haciendas, rebosante de calorías extras, mirada despótica a todo lo que concideraba ”zurdo” pensante, disidente. El milico tambien exitoso empresario del ”enjoy cocaine”, fué ademas poseedor exímio de una brillante “foja de servicios” a cuanto dictador se terció en aquellas épocas malditas de la seguridad nacional y el peligro comunista.

Vaya Foja, que no curriculum, que eso es de hombres normales y civilizados en la cultura occidental y decadente claro está. En su triste haber queda para la anécdota negra que sugirió a todo bìpedo pensante en la libertad y la democracia: ” Andar con el testamento bajo el brazo”. Y, como prueba de que hablaba y actuaba en serio, mandó demoler la sede de la todopoderosa Central Obrera –COB-. Hay que reconocer que estuvo inspirado el hombrecillo, derribó las columnas del atlas que daban alguna membresía a los insipientes vaivenes democráticos del país de marras. Despues de ese fatídico 17 de Julio del 80, ningún gobierno posterior se ofreció a reponer ese buque insignia de la resistencia llamada COB, hasta es posible le hayan agradecido en sus fueros internos, les quitó de circulación una entidad rebelde por naturaleza y principio.

El sujeto este que responde al nombre de Luís –nominativo ilustre de los Capetos franceses- fué internado con bombo y platillo en el Penal de Alta Seguridad de Chonchocoro en el altiplano andino, y a ojos vista es un enfermo terminal, se puede afirmar con cierta certeza que llegó el temido abuelo a morir en sus pagos y como fué dignatario de estado, hasta es posible que le hagan un sepelio de protocolo.

Total, si solo quería “salvar al país” de los que no pensaban como él: los intelectualoides, los politiqueros, los trasnochados, a esos había que eliminarlos ya nomás, o hecharlos del país a mendigar un pedazo de cielo en otras tierras, como sucedió con este cronista, deportado munido de un salvoconducto con un sello rojo que decía: Expulsado por actividades extremistas. O como afirmara un acertado congresista del siglo 21: Si no les gusta este cambio que se vayan.

Inobjetablemente y a pesar de todo, la vida es un juéz implacable y tál vez justo, nos pasa el peaje a todos: víctimas y victimarios; pero a quienes impacta más, es a aquellos que degustaron las mieles del poder omnimodo, total, absoluto, faranoico. Los que se encumbraron en las azoteas de torres muy altas desafiando la ley de la gravedad, y obvio, la caida es más contundente, es la caida de los psicópatas y los neurópatas. No fabulamos, ahí está la historia, os invito, escudriñémosla!.

Este personajillo, juraba y rejuraba junto a su “yunta” un otro Luís, que construirían la “ Democracia Inédita”, que se quedarían en el poder por décadas, a pesar de los abucheos de la comunidad internacional, aplicarían su proyecto a raja tabla así sea: Comiendo chuño pero con dignidad. (chuño, patata deshidratada é insípida), duraron lo que canta un gallo y dejaron en su tenebrosa y corta travesía un regero de luto y dolor.

Ahora, él otrora todopoderoso coronel muestra una actitud altanera y desafiante, pone condiciones, exige derechos –los que en su tiempo negó-, no en vano conoce todos los meandros del poder, con seguridad aún tiene cartas claves en la manga, debe saber que los mostrencos de ese pasado de sombras y quizas sus subalternos, hoy estan reciclados en los nuevos procesos, son su póliza de seguro, total entre arrieros no se pisan el poncho, son hijos de la misma Institución Tutelar, ya él tiempo lo dirá.

En todo caso, lo que pretendemos narrar en este Relato Real, es que sugiere: Penal de Alta Seguridad de Chonchocoro. Lo hacemos como un otro acápite de la Memoria Histórica, Ya que por esas jugadas sucias de la vida fuimos sus primeros huéspedes. Se nos otorgó el morboso placer de inaugurarlo una húmeda y asalitrada primavera andina de 1972 en el siglo pasado.

Este célebre Penal de Alta Seguridad, se decía que fué hasta la revolución del 52 una casa de hacienda de la familia Agramonte. En efecto, tenía toda esa apariencia, un henorme patio cuadrado con piezas alrededor, nuestras celdas, los de la planta alta dependencias de los ”tiras”, bajo las gradas las celdad de castigo é incomunicación y al medio un centenario y henorme roble. Antes de Penal fué escuela rural; pero como había que priorizar los disidentes al alfabeto, hecharon a los niños a la altipampa y nos obligaron primero a pintar las celdas, luego a fabricar adobes, para finalmente enchironarnos en sus dependencias a cumplir una condena incierta que ningun juez dictó, salvo el dictador, y fué sin tiempo ni espacio por que solo obedecía a los reflejos peristálticos del lider, el general Banzer.

Total, no vamos a escarbarnos con placer masoquista las viejas heridas; por que bien vistas las cosas a tantas décadas, quizas nos lo teníamos bien merecido, quién nos mandó a defender derechos ajenos?.

Lo que si no vamos a dejar pasar, no vamos a olvidar ni perdonar, es él sufrimiento, el calvario de terceras personas, es decir madres, hermanas, esposas, hijas, parientes, amigos. En fin, toda esa gente linda que los domingos, haga sol, viento o lluvia, se sometían a una peregrinación humanitaria cargando sus avios: pan, azucar, arroz, té, café y la merienda, para visitarnos y sentarce en la henorme explanada frente a la iglesia, y departir momentos breves de charla, informes de los trámites ante tál o cuál autoridad, algún militar del régimen, desplantes, humillaciones, y toda esa mierda de los poderosos del momento.

A pesar del tiempo transcurrido, de los otoños, los inviernos, del girar de la rueda de la vida, duelen las penurias de los familiares, duele Chonchocoro, su pórtico colonial, sus torreones de vigilia, su vieja iglesia, la explanada donde nos castigaban con el ”chocolate” –el trote-, de como nuestros seres queridos eran obligados a caminar desde la carretera troncal a Viacha, habiendo senda vehicular hasta el mismo Penal solo usada y abusada por ellos los elegídos.

Pues tambien había que castigar a la familia, a nuestras madres por habernos parido, a las esposas por haberse casado con “rojos”, por tener al hermano, al novio, al amigo, al conocido infectado de disidencia, de conspiración; por llevar los mismos genes de esos libre-pensadores.
Tambien vamos a recordar a los otros presos llegados de tierras lejanas, los que no tenían familiares cercanos, menos pudientes para costearce el pasaje y la estadia en el pudridero del régimen. Ellos generalmente eran oriundos del oriente, como el caso del dirigente de la COD beniana, Román Návia. Él, censillamente se quedaba encerrado esas tardes dominicales de visita, no había quién le reclame.

Aún recuerdo como si fuera ayer, que al comentar con mi madre su situación, ella tuvo unas palabras y una actitud solidaria al reconvenirme: -Yo no tengo nada que ver con tus ideas; pero soy cristiana, é sido educada en el respeto al prójimo, llama a tu camarada que salga por lo menos a comer”-.

Esa y otras actitudes profundamente humanas, se vieron en todos los momentos del desmadre de los dueños del poder. Fueron esas mujeres ”coraje” las que sacaron la cara por los perdedores, como será de cierto, que hace semanas atras un grupo de cinco de ellas hicieron una huelga de hambre, no pedían prebendas, bonos ni compensaciones, pedían los restos de sus seres queridos, la respuesta?. El desprecio.

Estos días, al ser nuevamente de actualidad el Penal de triste memoria Chonchocoro, ofende a la inteligencia como se mantiene ese simbolo de oprobio del pasado, hasta parece reciclado en un presidio de cinco estrellas para delincuentes VIP.
Es posible que estemos alucinando, pero lo cuerdo sería, reconvertir ese antro de represion en un museo de la memoria –todo un sueño-; pero por lo menos volverlo a convertir en escuela.

Como estarán disfrutando y riendosé “Los Luises” en su envigado andino: El Penal de Alta Seguridad de chonchocoro. Si las viejas paredes de adobe que rodea el Penal pudieran contar, seguro que arrancarían más de una exclamación de horror, asombro ó espanto, desde cuando fué casa de hacienda, toma de la revolución del 52, escuelita rural del ayllu, mazmorra de politicos sediciosos y por ultimo: spot propagandistico del siglo 21.
Pero, siempre sera bueno pedagogicamente mirar el pasado, mirar la historia, mirar atras, así sea so pena de quedar convertidos en estatuas de sal.

“ Si un solo crimen perdura impune en esta tierra, y el silencio triunfa sobre la indignación, es que los hombres no merecen vivir”.
Bovalem Sansal – escritor argelino

Biblioteca Kåken (prisión) Härlanda
Julio del 2000
Ricardo Raúl Cauthín Aramayo-Florez

Categories: Antología social Taggar:
Kommentarer är avstängda.