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Qué hacer? Rescatar la memoria

maj 30th, 2010

”Hay quién tiene las ideas/ de un jabalí malherio./ Yo sé que, en el pueblo mió, /me han tratado como a una fiera/ por que nunca me he vendió”.
José Dominguez -El Cabrero- cantaor de Aznalcollár.

Siempre que nos reportamos desde Barcelona, con la severidad de un Relato en la incesante lucha contra el olvido.
Lo hacemos instalando la tienda de campaña en un Cuartel General, por algún sitio emblemático de la Barcelona bohemia.
Allí, donde alguién, quizas un buen samaritano o samaritana, estee por la faena de cooperar con este servidor de la palabra y la crónica.
Buscando y re-buscando, se encuentra algún remanso de soledad é inspiración en esta Ciudad Condal, cada vez más turística, y ya sin muchas veleidades de mecenazgo, como en los viejos tiempos del ”boom latinoamericano”.
Ahora, son otras sus prioridades.
Aún así, plantamos el Cuartel General por el momento, en una esquina romántica, situada en carrer de Ramelleres, al alero del Café D´Annunzio, ubicado bajo los portales románicos y señoriales pérgolas de pedreria gótica con siglos de añejamiento.
A media cuadra de la histórica, la catalanista y libertaria Universidad Autonoma de Barcelona, testigo de nuestros devaneos estudiantiles en el siglo pasado.
Su ambiente es de Olimpo, con bustos posiblemente de Juno, Baco o Venus, sus bajorrelieves de sátiros, amorcillos, faunos o estatuas griegas de perdidos templos de Atenas, de Delfos, o cementerios de islas Tirrenas o de la Hispania Citerior vaya uno a saber.
Los comensales gente en plan bien, ademas de los turistas, los eternos bohemios con aires de intelectuales venidos a menos, algún que otro aristócrata en decadencia, los sobrevivientes del mayo frances, parejas de chicos y chicas gay mostrando su amor a la lúz del día como debe ser, y algunos escribanos despistados bosquejando sus notas como este servidor.
Por lo mismo, el susodicho Café D´Annunzio esta ubicado en una plaza de rancios abolengos, en cuya placa reza con bizantino orgullo:
Plaza de Vicenc Martorell
St. Feliu de Guixols 1879
Barcelona 1956
Enginyer militar. Cartograf
Y bueno, ya entrando en materia, permitaseme comentar la nostálgica visita de la víspera respondiendo a la amable sugerencia de nuestro Editor de Cornellá de Llobregat, a una otra pequeña plaza –plazuela-, muy pequeñaja, como se diría; pero gigante por su historia y su dimensión de la memoria, que está perdida entre los laberínticos carreres de Garriga y Sta. Eulalia, muy cercana a la Catedral o la plaza de Sant Jaume.
Nos referimos a la plaza de Sant Felip Neri, de apenas unos veinte metros cuadrados, con tres arboles semi-secos y doblados por la vejez, once farolas colgadas de sus capoteras de configuraciones inquisitoriales y fraguadas en hierro forjado, una fuente de agua triste y diminuta al medio, y, el frontis de su iglesia, con su puerta tachonada de bronces, en la hornacina superior la imagen del santo que quizás dá el nombre al paraje.
Lo remarcable é imponente de la plaza de Sant Felip Neri, es el frontispicio de su iglesia, en sus muros de antigua piedra erosionada, estan marcados para la eternidad, como mudos narradores del silencio, los impactos de miles de balas de fusiles, de cientos de tiros de mosquetes, de decenas de descargas de maúseres de lo que fueron los fusilamientos en las épocas de la violencia de su guerra civil.
Los veredictos siempre cuestionables de los juicios sumarisimos, dictados más por las circunstancias bélicas y las pasiones contrariadas, que por el frio uso de la razón.
En el desamparo del instante, puede uno imaginar, el trote cansino de los percherones con crespones negros jalando a los condenados a la pena capital, mientras la multitud ruge y lanza improperios.
Se forma el improvisado pelotón de fusileros, ajustan los trabucos al hombro, presionan los gatillos y suenan los trallazos.
Caen los cuerpos como sombras sopladas por el viento caliente de la pólvora, la multitud, se enerva y vocifera reventando los petardos de trinito tolueno, en el ajuste de cuentas entre los bandos enfrentados en la contienda; por que los habían, y muchos por cierto.
Así, es estremecedor é impresionante el testimonio que muestra el improvisado paredón de fusilamientos, hoy convertido en panteón anonimo de un pasado feroz y de odio.
Sin embargo, Sant Felip Neri, creemos con la certeza que nos dá la razón, que bien podría compartir antología con otras viejas historias épicas de enardecidos juzgamientos, como la Bastilla parisina, por que no?.
Hoy, la plaza de Sant Felip Neri, esta reciclada en un patio de escuela, donde en los recreos se siente la bullanga de los niños ajenos a la tragedia que muestra el ex-frontón de fusilamientos, y golpean la pelota en el mismo, con la inocencia propia de la efimera infancia.
Los adultos que utilizan el páramo en sus actividades privadas, al ser preguntados por el monumento, fingen no saber o no querer saberlo, tienden un manto de amnesia provocada, casi imposible de romper, y sin embargo tán necesario el recordatorio para la catarcis de la memoria y la reconsiliación de la sociedad y los descendientes de la tragedia de la guerra, de todas las guerras, de ayer, de hoy, de mañana, de siempre.
Esas, donde no hay ganadores, donde todos somos perdedores, tanto el que cae en el combate, como el que mata al caido, aunque piense que há ganado. Mentira!, será solo ilusión pasajera; por que andando el tiempo juez deponente é infalible, y despues de la borrachera de su efimero triunfo, se dará cuenta que no há vencido, menos convencido, que es tán perdedor como su víctima.
Vistas así las cosas, la absurda lógica de la guerra:
-Who ar you soldier?.
-I am the death!…….You too!.
No sirve si no para llenar cementerios y dejar un reguero de huérfanos y viudas, las llamadas víctimas colaterales.
La misma guerra que ahora, en este siglo de los “veintiunos”, se extiende como una nube de langostas que amenaza tapar la lúz del sol, desde Ciudad Juarez, pasando por las maras de centroamérica, los bosques del Orinoco, las fabelas del Brasil y trepa a las alturas de nieves eternas de los Andes.
Es la guerra del llamado ”narco”, que mueve poderosos pecunios. medios de infraestructura, enciende la ilusión del dinero facil, encierra en el laberinto del Minotauro del consumo a generaciones ya perdidas para el futuro, y lo que es peor é inédito: el celestinaje, si no la cobertura permisiva de ONGs, sindicatos verticales y capullos tercer mundistas que se reclaman defensores de culturas telúricas.
Es inuadito é inaceptable, no puede haber cultura del vicio, de la droga y la degradación ambiental que esta con lleva.
Como la deforestación de los bosquez tropicáles para habilitar “chacos” de cultivo de la dizque “milenaria hoja”, la depauperación de los suelos al no haber cultivo rotatorio, y la contaminación de los rios con los vertidos químicos y desechos de la elaboración de la droga.
Alexionador será, que estos iconoclastas modernos se enterasen de la lucha que libró el viejo “timonel” en la China pos-revolucionaria, contra una otra droga que amenazaba con deborar las entrañas mismas del pueblo asiático, el opio.
La tierra, no puede ser una deidad sagrada usada como moneda de chantaje de los sahumerios telúricos, tampoco sobredimensionar sus derechos a los derechos universales de los hombres, ambos se complementan, no se explica la existencia del uno en detrimento del otro.
La tierra, es el planeta hogar pasajero de las generaciones de seres humanos durante miles de años, consecuentemente todos tenemos nuestro origen en la misma, somos originarios del planeta tierra, nadie llegó de Marte.
Basta de sofismas folclóricos !.
La tierra, debe ser protegida por la humanidad entera, sin elegídos ni rechazados, y sobre todas las tesituras, aquellas que tienen argumentaciones científicas, no sacrificios de cánidos, capicci popolo?.
Como si esto no fuera suficiente, ese atormentado continente, que más padece que vive, anclado en su marasmo al sur del már de los Sargazos, y que no aprende a curarce de espantos.
Ahora, padece de un otro espanto que recorre por algunos de sus paises, el de los tsunamis neo-populistas, cuyos monitores incapaces de la hacer la O con un canuto pero con sueños de gigantes, que padecen el síndrome del bolchevismo, se apoderan a nombre de la redención de lo habido y por haber, del bien y del mal, de la verdad y la mentira, del odio y del amor, de la vigilia y el sueño, en fín, en apenas una década hán superado con creces los desvarios del célebre Patriarca del libro de Gabito, y no dejan nada al uso privado, o quizás los afanes de Onan?.
Hán entrado en una voragine de confrontación con las ideas libertarias, donde es practicamente imposible establecer la violencia agresiva de la defensiva, la transitoria y la permanente.
No respetan la historia, menos su memoria, todo hecho pasado es maldito, no sirve. No conocen la continuity of historia, por que padecen la patologia de Arquimides, quieren mover el mundo obviando la “palanca” de lo construido anteriormente.
No saben que sin el auxilio de la memoria, en tanto y cuanto patrimonio, herencia, genes, nombres, legados y conquistas, se edifica en el vacio.
Negando la memoria, no se enmiendan los errores del pasado, no se construye el presente menos se planifica el futuro. Se cae en la abyección errabunda de las dictaduras, el nuevo estalinismo contemporaneo?.
Se manejan sosteniendo lamentables contradicciones, veamos algunas:
A la llegada de los españoles al Nuevo Mundo, habían dos mega-civilizaciones, los Incas y los Aztecas, que fueron catalogados como IMPERIOS pre-colombinos y como tales fueron colonizadores y agresores de otros pueblos débiles, esta tesitura comprobable en cualquier enciclopédia seria, hecha por tierra el cuento de que la colonización y la agresion empezó con el arribo del ibérico.
Bolivar, fué un ilustrado liberal de su época, admirador de Bonaparte y un convencido republicano. Ahora, resulta que era marxista, socialista, y por ahí hasta cacique de alguna tribu de la sabana llanera.
Los militares en la década de los 80, no se replegaron a sus cuarteles por ”buenitos”. No!. Fueron obligados por las fomidables movilizaciones de los estudiantes, catedráticos, pequeña burguesía y clase media intelectual libertaria, y hoy, deben rendir cuentas de ese pasado. No ser “endiosados” y usados como fuerza de choque contra la ciudadanía contestataria.
Lo último, si en el siglo pasado América Latina presumia de cierta homogeneidad, la unidad frente al enemigo comun, el continente que hablaba con una sola voz por las libertades democráticas. Hoy, esta atomizada, se puede afirmar que es una ENTELEQUIA.
Se há convertido en un continente disimil, sujeto a varias velocidades. La de los llamados paises serios ”euroamericanos”, como dijo uno de sus estadistas, preocupados por generar fuentes de trabajo para sus habitantes.
La otra, ”los remolones” del Mercosur, que paulatinamente se van incorporando al desarrollo y las nuevas tecnologías, aunque con una política internacional ambivalente.
Y los que se pueden contar con los dedos de una mano. No negocian, no concertan, se aislan, cobran deudas históricas, solicitan créditos y garantías para el envio de las remesas de sus inmigrantes, víctimas muchas veces estos de la explotación en los paises de acogida. Es patético ver a estos sufridos laburantes bajo el rigor del sol del medio día sudar la gota gorda en las obras de construcción, o en las madrugadas recoger la basura en las calles de Barcelona, y no es necesario acercarse y preguntarles por sus nombres, en las labores de su faena conversan entre ellos en quechua, uno se pregunta: Hostias!, que tributos estan pagando estos andinos lejos de su tierra, mientras sus guías espirituales se pavonean hablando de dignidades y altos vuelos galácticos?.
Tambien hay otros trabajos más comodos y acépticos como no?, por ejemplo de camareros; pero esos trabajos – hay mala vida – son para otro tipo de inmigrantes, que tál?…

Vistas así las cosas, la guinda que faltaba en los atentados contra la memoria, es el acoso y derribo del juez Baltasar Garzón, hombre integro de trayectoria universalmente conocida a favor de la justicia, contra el olvido y los crímenes de lesa humanidad.
A manera de rendirle un homenaje en este Relato, cedemos la palabra a quien mejor que al poeta español Luis Garcia Montero:
“ Nos parece muy grave que las mismas personas que rompieron la legalidad para imponer el terror hoy utilicen las leyes para burlar a los descendientes de los que ellos mismos
ejecutaron “.

Esta sabia sentencia, tambien acusa a los “minstrelshow” del populismo.

“La memoria abre expedientes que el derecho considera archivados”.
Walter Benjamin

Barri Gótic
Barcelona mayo primaveral
RICARDO RAUL CAUTHIN ARAMAYO-FLOREZ

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