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La libertad sin tabúes

oktober 25th, 2010

Despues de dos décadas, el Nobel en idioma español tiene la palabra: La trilogía de la literatura, el amor y la política.

MARIO VARGAS LLOSA MERECE EL NOBEL ?.
Hace tiempo atrás -1999- cuando lanzó su candidatura a la presidencia del Perú, un analista comentó lo siguiente: Con la candidatura de Vargas Llosa la política no gana, en cambio pierde la literatura.

De lo que colegimos, que evidentemente uno es el político y otro bien distinto el literato, y comentamos a renglon seguido: el Sr. Vargas Llosa en tanto y cuanto analista, ensayista y comentador político desde su juvenil y radical militancia en Cahuide, deviene en él actual pragmático neoliberal, cainita, carca dirían en España. Pero como escritor es un maestro de las letras.

Cultiva dos facetas, amen de otras, de enfoques diametralmente opuestos. Es la bipolaridad de los planteamientos, que tambien se contagiaron otros escritores v. g. Luis Borges iluminado del idioma, candidato al Nobel, pero de simpatias distintas, tambien los hubo en sentido contrario como Monsieur Mitterrand, el abuelo filosofo de la tolerancia con un pasado de colaboracionismo con el gobierno de Vichy , o el finado Nobel José Saramago y su famosa frase: Hasta aquí llegué.

Vistas así las cosas, el polemista político de teorias diferentes a las de sus adversarios ideológicos, tendra que debatirlas en el llano confrontando las ideas.
Aunque sucede que a veces la vida: Nos dá lo que NO nos merecemos, ya sea en premio o castigo. Como es el caso de este amargado cronista y muchos otros, que recibieron palos, interrogatorios, carcel y fueron hechados de sus pagos por “extremistas” nos dijeron. Será que lo mereciamos ?.
La Academia de los Nobeles con una lógica que solo ellos entienden, dan una de cal y otra de arena.
El Nobel de La Paz, le otorgaron a aquel raquítico estudiante que un 4 de Julio de 1981, puso su anémica caja toráxica en la mira de un blindado de acero en la Plaza de Pekin. El esmirriado estudiante quería la libertad, algo que no se come, solo se necesita para vivir. El blindado era el poder del estado, el Goliat, y el estudiante el David de la confrontación bíblica. Hoy, con más de medio siglo de vida, purga en una carcel su cara osadía.

Los Nobeles de Economia, se hán adjudicado a los inspiradores de las políticas de ahorro del mercado del trabajo, algo que afecta a la población en su conjunto, pero nadie dice nada, todos chitones.

El mecenazgo para ser tál, será diversificado y contemplando el talento, que no siempre llueve a gusto de todos.
Ahora bien, entrando en el terreno de las conjeturas, quién se resiste a un Nobel ?, nadie !, aunque si hubo uno, uff humanos al fin!, Jean Paul Sartre, y por que lo hizo?, era frances no?, ademas existencialista, filósofo, militante de las barricadas parisinas –es prohibido prohibir- hombres como él nacen cuando pasa el cometa Halley.

Hechas las aclaraciones, dejamos al Sr. Vargas Llosa POLÍTICO, para que polemice con sus críticos. Y nosotros que ?…, seguiremos militando en la izquierda libertaria como siempre, desde nuestros tiempos de Estudiantes Confederados.
Mientras y con la venia del honorable y en uso de la libertad de expresión, o como dicen en Suecia –YTRANDEFRIHET-, comentaremos la obra literaria del Nobel, y más aquella de cuando fué jóven y rebelde, y naturalmente la leimos en la juventud, con permiso :

” Por su cartografia de las estructuras de poder y sus mordaces imágenes de la resistencia individual, le revuelta y la derrota ”.

Contundente declaración de la Academia Sueca del Nobel de Literatura.

Ahora sí, llegado el momento e impresionados ante la noticia no tanto por deceada, como menos esperada en la quiniela de la conseción del Nobel de Literatura, al arequipeño más universal de nuestras mocedades, don Mario Vargas Llosa.
Acampamos para reportarnos, nada menos que en el cuartel general de lo que fué el Boom Latinoamericano de las letras 60 – 70 -ELS QUATRE GATS- café emblemático de la intelectualidad iberoamericana, ventana universal del “modernisme”.

Si los frescos del gran Picasso que adornan este café, pudieran contarnos, seguro que nos hablarían de la pléyade de bardos que visitaron este santuario de la lengua de Cervantes en la Barcelona intelectual del siglo pasado.

Empezando cuando no, por el poeta irreverente a la métrica clásica, aquél de expresión azteca con algo de sublimidad expresionista, el vate Ruben Dario, bebiendosé su whisky con soda desde las diez de la mañana, a todos los demás ilustres literatos coetáneos que puedan caber en los gerundios de las hemerotecas, a ambos lados del oceano atlántico, y que fueron huéspedes sedentarios o pasajaros en esta bella Ciudad Condal.

Els Quatre Gats, a un paso de la Plaza Catalunya, cerca al Portal Del Angel, como una metáfora de la renovación intelectual de la ”gouche divine”.
Dicho lo que antecede, nos explicamos por partes, dijimos ”mocedades”, hermoso tiempo pasado, de cuando fuimos jóvenes y bellos, reza el dicho.

Lo curioso con la conseción de cada Nobel de Literatura a un escritor de los nuestros, es que Europa nos redescubre, se entera que existimos al otro lado del már, todavía perdidos entre las brumas del plus-ultra, o mejor, seguimos siendo el condado de Yoknapataupa de Faulkner, o el pueblo de Comala de Juan rulfo, o el reino de Macondo de Garcia Marquez, o quizás: Isla Negra de Neruda, pero nada más.

Por eso en Barcelona, se preguntan: -Por que Mario Vargas Llosa siendo tán cosmopolita y conocedor universal de los problemas del mundo, confiesa tán suelto de cuerpo, que pasó su puericia en ”pueblitos de provincias” que ni siquiera figuran en los mapas cartográficos tomados desde un satelite ? como: Cochabamba, Arequipa o Piura ?.

Jolines !, hán pasado largos 500 años desde cuando Colón y sus huestes se cansaron de gritar: Tierra a la vista !……, y aún no nos ubican en el contexto global de este maltratado planeta.

La niñez del Nobel de Literatura, vale decir cuando aprendió sus primeras letras, aconteció en un paradisiaco valle entre las estribaciones cordilleraneas y la ceja de selva, en una provincia tibia, que además levantó con el coraje de sus mujeres, el asombro de la América libertaria hace dos siglos atrás. Fué una infancia feliz, en la calle Ladislao Cabrera, típica calle colonial, a escasas tres cuadras de la plaza de Armas, y a dos de una de las avenidas más populares, La Aroma, disfrutó de las corridas de toros en el coso taurino de la Coronilla de San Sebastian, conocido como El Acho, estudió en un colegio de abolengos, donde tuvo amigos entrañables que aún le recuerdan con el apelativo de: Llosita, emparentó con una distinguida dama de esa urbe, de apellido Urquidi, y es una de sus personajes en su libro: La tia Julia y el Escribidor.

Sus otras infancias, las vivió en Arequipa, la ciudad del Misti, el volcán de fumarola eterna, construida con piedras blancas, acogedora, de buen chupe de camarones, en su argot popular se llaman: kaska huesos, no pudimos averiguar el por que, pero si fuimos huespedes de la FUA – Federación Universitaria de Arequipa-, en los tiempos dificiles de las dictaduras, bella ciudad, bello paisaje y paisanaje.

Lo mismo debe ser Piura al norte del Perú, colindante con tierras calientes, que forman una personalidad abierta a los horizontes diáfanos de la cultura.
A partir de este galardón, habrá un antes y un despues para Cochabamba, Arequipa y Piura. Estan en el mapa y sacarán pechito, tienen un Nobel.

Ahora, relataremos un otro acápite sobre nuestras mocedades, de cuando leíamos de día y nos divertíamos de noche, estudiantes sinverguenzas al fín, a mediados de la década de los 60, tendríamos unos quince años, llegó a nuestros ávidos ojos lectores una novela corta, ya bastante sudada de haber sido leida por otros, por conductos no oficiales, sino de nuestro librero de viejo, un anciano judio de nombre Jacobo Armalí.

El libro en cuestión, era una edición de bolsillo galardonado con el premio Leopoldo Alas en 1958, editado por Alianza Editorial, de más de 150 páginas de volumen censillo, llevaba en la carátula el craneo pelado de un cordero, sujetando con los incisivos un trozo de esparto, muy surrealista e impresionante, como el título, joder! que título : LOS JEFES, y de eso mero se trataba, de los jefes, estaba ambientado el cuento, en la revuelta de estudiantes en un colegio secundario de la Arequipa de los 50, plantando cara al director –el serrano- autoritario y pintoresco:
– Los pasitos breves y chuecos, como de pato -.

Y bueno, el cuento Los Jefes, se convirtió por los azares de la casualidad, por que otro motivo no nos lo imaginamos, en el libreto o el guión preciso de una algarada juvenil, y por lo mismo predestinado a hacernos soñar y planear nuestra propia revuelta estudiantil.

Que, como si de un conjuro mágico se tratara, el autor de Los Jefes, cuál Melquiades del Alto Perú, nos daba las claves para amotinarnos contra lo que creiamos un abuso de autoridad de parte de nuestro director.
Reuniamos las condiciones y los personajes que el cuento requería, solo había que hacer breves adaptaciones, veamos:

El lugar y la época: Una provincia de mediados de los 60.
El colegio: Un establecimiento privado en la plazuela Quintanilla.
El rio: el que se secaba en invierno, el Rocha.
Los Coyotes: el club de moteros inspirados en un film Americano Nacidos para Perder.
Los Churres: Los chicos de básico.
El Serrano: Naturalmente el Director.
El Teobaldo: El portero Aparicio.
Los de Media:Los descontentos y las chicas enamoradas de los moteros.
El Motivo: El Director no dejaba parquear las motocicletas en el patio del colegio y había que dejarlas encadenadas afuera al sol y al sereno.
LOS JEFES: Debían ser los moteros Pepote, Gonzi y servidor.

Hechos los planes, y habiendonos leido el cuento al derecho y el revés, nos sobró argumento y nos falto cojones, por que la expulsión de ser cierta, nos trería la bronca de la familia. Así que no pudo ser, ni de vainas !, además claro estaba, éramos una adaptación, una copia. Los originales eran: Javier, Raygada, Lu y el narrador genuino.

En todo caso, el cuento corto Los Jefes, nos hizo soñar y dejó la certidumbre de amotinamientos posteriores que marcarían nuestras mocedades a fuego.

El Nobel Literario de este año, tiene una producción asombrosa, dicen los entendidos, 60 libros amen de piezas drámaticas y otras, el que mencionan para la dotación del Nobel es: La Ciudad y los Perros, lectura tambien de nuestra juventud, trata de la rigidez y los abusos en los internados militares, el Leoncio Prado –obligados a hacer la imaginaria (guardia)-. La corrupción, el compadrerio, los males endémicos de instituciones parasitarias siempre dispuestas a sevir o servirce del poder: Los Ejercitos.

A esos árbitros del poder durante décadas, no les gustó el libro, y mandaron a hacer hogueras con el mismo, como en la edad media, craso error, hoy, La Ciudad y los Perros, se esta leyendo en medio mundo. Una de las novelas contestarias del siglo pasado, habrá que releerla.

Del mismo modo nos sugieren otros tres libros para comprender la intensidad, el alcance y la eficacia estética de su obra, empezando por: Conversación en la Catedral.- Obra descriptiva de la sociedad peruana, con más propiedad la limeña en tiempos de dictadura –Odría- relata la frustración de la clase media, que es la que más paga en épocas de dictaduras por su condición de estrato intermedio en las fuerzas de producción.

Relata así mismo la tragedia de una sociedad oprimida, desencantada de su realidad, herida en su sencibilidad creadora. Esto se refleja de manera bastante pedagógica y con una meridiana exactitud dialéctica en la célebre frase de Zabalita : -En que momento se nos jodió el Perú ?-.

Palabras proféticas sobre la realidad sociohistórica defraudada, y de ahí, quizás de alcance continental : En que momento se nos jodió nuestra América ?.
La Guerra del Fin del Mundo.- Libro que adquirimos en un aeropuerto de Curazao, casi con la tinta fresca en algún momento de los 80.

Relata sobre la miseria de los sertones en el nordeste brasileño, son acontecimientos de cuya exactitud no se admite simplificaciones; por que condensan la soledad y la miseria de sus pauperrimos habitantes: Los Caboclos, gentiles desconocidos para la inmensa mayoría de la población de ese basto país que es el Brasil.

Es la narrativa cronológica que persigue los orígenes, la aventura y el ocaso de un iluminado y mesiánico lider: Ricardo Conselheiro, quien les promete la redención y les guia hasta el exterminio total.

El cronista en esta Guerra del fin del mundo, es un periodista que mantiene la vibración narrativa hasta el final de Conselheiro, en la aridez de los sertones de arena colorada.
Por último, La Fiesta del Chivo.- Narración cruda sobre la maldición que nos persigue en todos los tiempos y bajo todos los paraguas ideológicos, las dictaduras, esas que nos embromaron la vida y la juventud.

Devoró generaciones enteras, como la carcoma de la mala metáfora de la muerte.
Los dictadores, nucleos polarizados de abuso de poder sin limites, donde se obliga al hombre a perder su consistencia, y convertirse en parodia del capricho del dueño del poder, al extremo de entregar lo más querido: La doncellez de la hija.
La Fiesta del Chivo, descripción cruda y densa de la maldad, impregnada de paisaje exótico tropical, violencia, corrupción, injusticia, sexo, venganza y muerte, en República Dominicana y su dictador de turno Rafael Trujillo.

Estas son las lecturas que nos sugieren para desentrañar los misterios literarios del Nobel ”discutido” de esta Navidad, y naturalmente que hay mucho más, habrá que elegir.

Empero, siempre encontraremos en su obra, la exuberante toponímia de andes, valles, rios, selvas, desiertos, sabanas, el paisaje que vieron los atónitos ojos de los hispanos desde Guanahani, y claro está las gentes que se misogenaron con sus virtudes y sus vicios, entre lo evidente y lo obvio, la evolución traumática: Poder – Resistencia – Derrota. Ecuación cíclica de un continente que no acaba de encontrarce.

De toda la producción del Nobel, nosotros nostálgicos del pasado, nos quedamos con Los Jefes 1858, y como no: Los Cachorros, relatos que recrean el mundo adolescente de nuestras mocedades.

El Nobel y el amor.-
El amor en los Andes de la mano de Lituma, o en las miradas lidivinosas de Mayta en las reuniones clandestinas, el amor remunerado en los brazos de las Visitadoras, en fin el amor ardiente en la Casa Verde.
Los lances de Cupido en todos los confines de tierras frias y calientes del universo enigmático y brujo del Nuevo Mundo.

El amor que dá mucho más de lo que se tiene derecho e exigir, y aún a esperar.
Amor ardiente, esclavizador, tramposo. temperamental, primario, ese que define de manera instintiva los intereses de priorizar la huella genética, la cópula reproductora del hombre con la mujer.

Él, busca el placer furtivo, efímero y meramente carnal. Ella, con la determinación atávica del génesis de la estirpe. Eva al fin !, decide el desenlace:
-La agarro, la mojo y la dejo.
-Me dejo agarrar, me dejo mojar y me lo quedo.
El amor posesivo:
-A Polito lo llegué a querer mucho (………………….) y me hubiera casado con él.
El amor vengativo, ese que desata el odio de la hija traicionada:
-Se arrodilla como un perro y me besa los pies.
El amor primerizo, el adolescente, el que se planta en la esquina de su casa para verla asomarce entre los visillos de su balcón :
-A veces les llevábamos papelitos escritos y se los lanzaban a la volanda, que bonita eres, me gustan tus trenzas, el uniforme te queda mejor que a ninguna.
El amor narcisista:
-Se muere por mí ?.
El amor cargado de machismo :
-Le caeré, estaré un tiempo con ella y la largaré.

Hay quién piensa que el Nobel relata sin tapujos ni hipocresía con es y como se hace el amor; pero es que así es el amor. El pecado más bello y permitido con penitencia incluida. Quién vive sin amor? , nadie. Tanto el rico como el pobre endulzan la vida con las faenas secretas del amor.

Casi concluyendo, hagámonos un favor, al placer solitario de escribir, unamos el otro placer, el de leer. Alguien dijo que los libros debían venderse en las farmacias, por que son la medicina para el espiritu y antídoto contra los prejuicios, cuanta razón.

A modo de “equitem excutere”.-
Octubre, mes de acontecimientos de epopeya, aprovechando la venebolencia de los lectores, recordaremos algunos eventos antológicos necesarios para la conservación de la memoria, a saber:
El Centenario de los Libertarios Ibéricos. El Centenario del nacimiento del poeta de Orihuela Miguel Hernandez, muerto en las carceles franquistas en 1942. El 70 Recordatorio del fusilamiento de Lluis Companys, President de la Generalitat en 1933. Fallecimiento de Mari Carmen, la única testigo de cargo del fusilamiento de las 13 Rosas en las Ventas de Madrid en la guerra civil.

No olvidar estos y otros sucesos, nos ayudarán a no evadir las sombras del pasado, y recordarlas con espiritu constructivo y de justicia.
Hasta pronto lectores de A. S. desde este otoño melancólico de las “crisis”, ahora que los arboles se desnudan sin pudor y nos tienden generosos una alfombra de hojas secas, como finas laminas de oro, que las arrastra el viento y nos invitan a la reflexión.

Cuando cumplimos, modestia aparte, 3 años de contar trocitos de historias que reivindican la memoria de tiempos pasados, surgidos en el símil del dolor y la entrega; pero tambien del aprendizaje, que la vida es instrucción constante, que de eso se trata.

Nos quedamos con la tentación de visitar la Feria de la Cerveza, Oktoberfest, escanciar unas pintas de espumeante blanca macerada con lúpulo, pero mejor la otra, la de Abadía, la cerveza negra, de sabor dulzón y cebada tostada, aquella que la fabrican los monjes desde antaño, entre llamadas al Àngelus y Cantos Gregorianos, acompañarla con un bratwurst y mostaza picante, asentarla humeando un Toscano, con el fondo de jazz duro y la voz profunda del gran Satchmo. Pero sin pasarce, cinchando las ganas, que los tiempos no estan para nuevas andadas.

Ciudad Condal – octubre 2010-10-24
RICARDO RAUL CAUTHIN ARAMAYO-FLOREZ

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