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Reflexión navideña

januari 3rd, 2011

Un año más el yantar pascual.

Está el vino, que nos incita a escrutar los misterios de los magmas volcánicos y las delicias ocultas de la naturaleza en las cepas de las vides. El ”afikoman”, el pan de la aflicción, pan elaborado sin levadura con las prisas de la huida y el comienzo de la diáspora. Las olivas maceradas en bálsamo de sésamo y laurel. El lechal asado y crujiente adobado con hierbas amargas ”charoset”. El postre de dulce de dátiles.

Y todos sentados alrededor de la meza navideña esperando la llegada de Emmanuel.

Son el símbolo para empezar un Año Nuevo con nuevos deceos, nos reconvenía aquella abuela legendaria que en paz descanse –Carmen-, en nuestra lejana infancia.

Distinguidos lectores de Antología Social, desde estas latitudes londinenses, donde se siente la Londons Fashions Christmas con identidad victoriana, y el glamour de la celebración cristiana en Piccadilly Circus, Carnnaby street, Tottenham Station, Court Road, Covent Garden, Leicester Square, St. Jame´s Park y muchos otros sitios de la gran metrópoli.

Y como no, nosotros, con el paso inclemente del tiempo, cuando ya no cabe alegar: cuantos años cumplimos, sino, como los cumplimos.

Al hacer el ajuste de cuentas de aquella juventud visionaria, producto de la típica desesperación pequeño buguesa, esa que quemó sus etapas de manera irreverente con la lógica dialéctica de la vida, y cometió los errores que ahora se van cancelando, en la soledad de la autocrítica, la del “hara-kiri” hagiográfico.

Ahora que por fín !, se tiene la certeza de que antes de revolucionario : se fué REBELDE.

Entendiendo la revolución como el bacanal de los pícaros, que habiendo satisfecho sus apetitos atrasados, se dedican a barraganear del estado y sus prebendas.

Los Rebeldes, en cambio, con la pureza de sus principios, que no se avienen al funcionalismo, al servilismo, y militan en las filas de la libertad, impidiendo a travéz de su pluma que cualquier vaho de aliento fétido dictatorial, empañe el espejo diáfano libertario.

Ahora que, resucitados de sus sarcófagos los fantasmas del pasado, que el hombre ilustrado creyó enterrados para siempre, reaparecen, y no solo cruzan Europa, sino, el planeta entero, por que estamos globalizados.

Nos referimos al fantasma de la INTOLERANCIA .

Que evidentemente, no es un fenómeno nuevo, ya nos relatan de él las narraciones bíblicas sobre la intolerancia que tuvo Caín para con su hermano Abel.

Nos cuenta el historiador romano Tito Livio de la intolerancia de los Césares contra los Partos, de Emiliano Scipión El Africano contra los pueblos Íberos.

De las penurias de las guerras púnicas a la conquista de Bizancio, hasta el acoso del Imperio Romano por los Hunos.

La intolerancia religiosa de los Reyes Católicos, expulsando a los Sefarades de las juderías de Granada, Toledo y Cordoba, llevandose consigo las llaves del retorno que ya no se daría nunca más.

Los peregrinos del Mayflower obligados por la intolerancia a cruzar los mares rumbo al nuevo mundo, buscando parajes solitarios para aislarce y fundar Nueva Inglaterra.

La historia de Europa esta jalonada de luces y sombras. De épocas de ilustración ilimitada, del renacimiento de la cultura, la paz y la convivencia; pero tambien de sus tiempos negros de intolerancia.

De oscurantismo, inquisición, de guerras fratricidas entre Primus-Inter- Pares.

Intolerancia de su geopolítica, como las dos guerras mundiales, la guerra civil española, la maldad de la guerra fria, la caida del Muro de Berlín y el desvelo de la gran mentira socialista, la guerra de los Balcanes y tantas otras.

Conflagraciones que una vez concluidas, hecharon a tierras americanas a sus víctimas que fueron acogidas con solidaridad; pero tambien los victimadores para que estos se regodeen imponiendonos dictaduras a travéz de las auto llamadas Instituciones Tutelares –los ejercitos- contra una supuesta cruzada por la seguridad nacional o el peligro comunista.

Cuando la realidad, la madre de las verdades, demostró que fueron las aspiraciones de libertad y democracia las que movilizaron a segmentos de ciudadanos, que dieron lo mejor de sí a una causa noble.

Que los actuales detentadores del poder, aquellos que hace una década atrás eran los teloneros en las jornadas libertarias del siglo pasado, no la cuentan, no tienen tiempo, les molesta, les es irrelevante, simplemente no la toleran. La pretenden substituir por embustes neolíticos, paleolíticos, de que en la edad de piedra se vivía mejor, proponen volver a la sociedad agraria, al neo-polpotismo en su variante latina, al hombre silvestre que añora el pedernal y la vida al ralente, puede más la intolerancia contra la verdad y la memoria a 200 años de republicanismo.

La caida del Muro de Berlín, fué algo más que el derribo de unos bloques de cemento, fué el desmadre de la intolerancia, se acabaron todas las revoluciones, y las que pretenden subsistir por cuenta y riesgo del capricho mesíanico de sus nomenclaturas, recurren al uso y abuso de la fuerza de la intolerancia contra el disidente, el libre pensador, el escritor, el poeta.

Un botón de muestra, una potencia asiática no aprueba la conseción del Nobel de La Paz a un ex-estudiante rebelde, no tolera que hoy sea un filósofo libertario y usa todo su poder económico para boicotear la entrega del galardón. Nunca olvidaremos que en los momentos bragados en el verano santiaguino del 73, cerraron las puertas de su legación diplomática a cal y canto, con candados, negando auxilio a los perseguidos por la dictadura, los candados se enmohecieron y pudrieron, en cambio la democracia reconquistó las Alamedas, pudo más la libertad que la intolerancia.

Los que fueron armados y entrenados por el imperio contra su enemigo idelógico, ahora vuelven sus armas contra sus ex-patrocinadores y desatan la intolerancia religiosa, étnica, cultural, económica y de toda índole.

Las creencias religiosas, no toleran las planificaciones familiares y demográficas –se acaba el agua, la comida, el oxígeno se contamina- y propagan a los cuatro vientos, que hay que reproducirse sin medida.

Finalmente, la caida del Muro de Berlín, parió otros muros más intolerantes, como el de Gaza y Cisjordania, el de la frontera del norte de Méjico. Y el peor de todos, el muro del populismo, que lame Europa con el pretexto de la crisis económica y la sobresaturación con el pobrerio migrante del sur.

El nuevo populismo del siglo 21, no es otra cosa que el resentimiento sectario e intolerante a estratos ilustrados que durante dos siglos pujaron por sentar las bases de una sociedad moderna, culta y transigente conocida como república.

En la víspera de estas navidades sombrías y de precarios pronósticos de futuro, con paises al borde del colapso económico, los ciudadanos de a pie coexisten en el nihilismo sorprendidos de los negociados de los grandes consorcios y sus quiebras, que ahora deberan pagar con sus impuestos para salvar las menguadas fuentes de trabajo.

Otros, en cambio, muestran sus sentimientos más abyectos e insolidarios, surgen los fantasmas de la intolerancia que ya no discimulan sus tesituras de franco racismo.

Salen a rás del suelo las actitudes ”cañís” , los negadores de los campos de exterminio, los apologistas de la pureza de la raza, el odio al gitano, al otro, al de pigmentación distinta, resucitan las momias de la noche de los tiempos.

Del mismo modo, en el otro extremo del arco iris ideológico, surge el tardo-estalinismo, pretende imponer la fidelidad total, el alineamiento borreguil, la negación de la historia y la intolerancia con la memoria colectiva.

En esa intolerancia contra la diversidad de opiniones, pretende imponer el pensamiento único ”standarizar el raciosinio” algo imposible de lograr.

Por que jamás de los jamases se podrá decretar –el uniquismo- a no ser que se apele al expediente totalitario de la intolerancia, de la purga, del hospital psiquiátrico, del campo de concentración o finalmente la desaparición del que piensa diferente: ” Al que va por la libre”.

Tán así es la cuestión, que ni en los comites centrales más monolíticos, donde se juraban fidelidades sin matices al primer secretario y se vigilaba la conducta a lo bolchevique, con comisarios políticos y control de cuadros, pudieron implantar el pensamiento único, siempre hubieron voces discrepantes, razonamientos diferentes, los menos quizás, pero los más calificados e ilustrados, de aquellos que se atrevían a cuestionar las actitudes absolutistas de los mesiánicos intolerantes.

Ahora bien, al reflexionar sobre la INTOLERANCIA de los autoritarismos populistas de cualquier color, vengan de donde vengan, lo hacemos con la absoluta certeza, de que esta, al pretender imponer sus necedades atávicas, simplezas oriundas, creencias anti- científicas, símbolos teratológicos, prejuicios arcaicos, resentimientos históricos, arengas maximalistas, nacionalismos cerriles, chovinismos sectarios y toda serie de taras regresivas, llanamente atentan contra la diversidad, el pensamiento y, sobre todo la libertad y su dimanación consuetudinaria la democracia, atentan contra la humanidad.

En las épocas intolerantes del franquismo, se usaba y abusaba de la censura, la tijera, el tachador, las tenebrosas ” Galeradas” para matar la literatura, antes de que esta vea la luz de las librerías, se la decretaba: Impublicable.

Víctima de esas intolerantes galeradas fueron los primeros libros del actual Nobel de Literatura de estas Navidades, la dictadura le puso en la diana de los escritores malditos, como en su momento se hizo con: Garcia Lorca, Rhasdie, Ramirez, Cardenal, Saviano y tantos otros literatos, que solo tienen su pluma, su verbo para oponerse a la perversidad de la intolerancia.

Claro está, que para plantear estas tesituras hay que enterarse, el que no se entera, lo ignora, y ya dejo dicho un certero pensador: La ignorancia es atrevida.

Cuando la crisis existencial pierde consistencia y las dudas nos remiten a las épocas áridas y brumosas de la memoria, aquellas de la resistencia al leviatán de las dictaduras intolerantes.

Cuando estamos convencidos de que definitivamente nuestra patria es el exílio, y alucinamos en la soledad entre el duermevela y la vigilia, que todo lo que nos pasó, no pasó, que simplemente lo imaginamos, lo inventamos, que fué un mal sueño nada más.

No nos queda más remedio que recurrir a la consiencia, al autointerrogatorio, al cuestionamiento de nuestro pasado:

Por que estoy aquí ?…Que es lo malo que hice ?….Donde y cuando pude haber errado ?…

Será que nunca existió la : Operación Condor, la Caravana de la Muerte, el estadium de fútbol, el Velódromo, la expulsión de Pudahuel rumbo al exilio.

Que no hubo la operación Cien Pies – Aguilita Voladora, la que nos “ Jaripeó “ en el cerro Laicacota, la operación Zafra Roja que nos relegó en la isla de Coati, las marchas estudiantiles por la pre-militar que motivaron nuestro ingreso en el penal de máxima seguridad de Chonchocoro, la expulsión a travéz de la frontera de Yunguyo.

Por que esa intolerancia con las víctimas de los dictadores ?.

Por que el populismo contemporaneo enaltece, condecora, premia e indulta a los ejercitos que atentaron contra los derechos humanos, empezando por el derecho a la libertad, la vida y una sociedad transigente.

Por que se empecinan en hechar la cal del olvido sobre los ciudadanos que pelearon para que millones de otros ciudadanos, puedan conciliar el sueño reparador, tranquilos y seguros de amanecer en sus lechos y ver el sol del nuevo día.

Por que esa intolerancia con la historia y con la verdad ?.

“ I HAVE A DREAM “ dejó dicho el Dr. Martin Luther King, defendiendo los derechos civiles de su gente, desde los algodonales de Alabama a los ghetos del Harlem. Nelson Mandela, salió del largo cautiverio de Long Island a pacificar los ánimos del apartheid surafricano. La Sra. Aung San Suu Kyi, recobró la libertad en Birmania y propuso la libertad para todos sus conciudadanos.

Recordamos a estas personalidades de convicciones ilustradas y prestigio universal indiscutido por su lucha contra la intoleracia y POR la libertad justamente honradas con el Nobel de La Paz, amen de otros distinguidos galardonados por la Unión Europea, ausentes fisicamente por motivos obvios a sus condiciónes de libres pensadores, pero anímicamente presentes en la conciencia mundial.

Lo que nos devuelve a tener el sueño de la esperanza, del optimismo de que paso a paso se iran abriendo otras muchas Alamedas para vencer a la intolerancia.

El ejemplo de Cancún y la cración del Green Climate Found, firmado nada más, ni nada menos que por 193 paises, nos dan una idea de lo que se puede lograr con el concenso y la inteligencia para salvar a este planeta azul, por que en ello se va nuestra existencia misma.

Si fuimos capaces de erguirnos sobre los dos pies y caminar buscando las mieses, tambien lograremos caminar en pos de la libertad y contra la intolerancia, muy a pesar de sus exacerbados panegiristas.

A modo de “ Fidelitatis Iuramentum “

Recordaremos un pensamiento de Jhon Lennon, él auténtico mito de todos los tiempos, por que su música y su mensaje contra la Guerra siempre estan vigentes :

“ Being local heroes made us nervous, and when we did shows there, they were always full of people we knew “.

Deir Friends : MERRYS CHRISTMAS !.

Café: Real Food Company

Trafalgar Place – London

Diciembre de 2010-12-21

RICARDO RAÚL CAUTHÍN ARAMAYO-FLOREZ

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