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Hoja sagrada

mars 6th, 2011

Todos Americanos.-

Mochicas, Araucanos (…)Quechuas, Mapuches (…)Mayas y Mohicanos (…)mestizo, indio, castizo (…)bajo, charango, piano (…)whisky, mescal, tequila(……….) .

Los Jaivas.

Dilectos lectores de Antología Social :

Desde nuestro retiro londinense de Vintry Mews en Harringway Green Lanes, y, ya con los aires templados del ocaso de un nuevo invierno que concluye, en el calendario otoñal de nuestro destino.

Reportamos esta reflexión desde Londres esperando noticias de la asociación SVIFF, y su futuro en las corrientes de opinión, y en el caso nuestro de la MEMORIA.

El hipotético cierre de este canal mediático de las letras en el exilio, nos estimula y compromete a continuar expresando nuestro pensamiento en un BLOG propio, de nombre tentativo: Lib.sn.fronteras- (agradecemos sugerencias).

En todo caso seguiremos bregando munidos de las ideas libertarias, la memoria histórica y la pluma irreverente hasta cumplir nuestro ciclo vital.

Asi y con algo de suerte, poder ver al fin LIBRE de liberticidas a ese continente de realismo mágico, llamado América, que todavia se percibe como un bello sueño, sinónimo de libertad, tolerancia é ilustración.

Ya, el tiempo, que todo lo puede, dirá !.

Hecha la presentación, el tema de este Relato, pretende ser una aportación al debate positivo en la controversia cada vez más de actualidad a ambos lados del ”charco”, sobre ese polémico arbusto ERITROXILÁCEO o Eruythoxylon, por sus nominativos en latin, sembrado y cosechado en los contrafuertes de micro climas andinos, y cuya denominación de origen, hasta futuras investigaciones, responde a la voz amerindia Khoka, o en su declinación a otros idiomas simplemente: coca.

Lo hacemos convencidos de que en la confrontación dialéctica sobre este manido y delicado fenómeno, ninguna opinión, aporte o punto de vista está demás, al contrario, ayudará a esclarecer, a poner luces sobre una planta de la que se pueden extraer trece aminoácidos, y uno de estos, es un sulfato tóxico para la salud, lo que supone conciderarlo marginal a los tabues ancestrales, culturales o históricos, y se mueve por consignas partidarias, definidos designios políticos y poderosos nexos económicos capaces de encumbrar gobiernos o tumbarlos en su peligrosa manipulación.

Antecedentes.-

Siempre con la premisa de la responsabilidad personal ante la propia historia, y el pudor que deviene de la misma, unida a la convicción, de que nada hay más nocivo que la improvisación de nuevos conversos políticos o bravatas de locutorio, a la trayectoria de un largo aprendizaje y la experiencia que deviene del mismo. Basaremos este Relato a partir de tres experiencias personales y sus respectivas pistas, a saber:

-Las largas vigilias en la incomunicación de la carceleta de Viacha en el invierno andino del 72, al socaire de las sesudas tertulias con un reconocido folclórogo andino.

-La vivencia in-situ del fenomeno del mercadeo de un derivado de la hoja ”sagrada”, a modo de investigación y bastante curiosidad, si cabe el término, en un cacerio perdido en la selva del Alto Amazonas y famoso por su apelativo: Chicaguito Nice.

-Y como corolario, un comentario sobre un análicis nuestro publicado hace quince años atras, septiembre de 1996 página 12, – De la Fábula a la Realidad-, en la revista Raices de FAES. Cuando muy pocas voces, por no decir ninguna, tomaban la palabra para referirse al tema de la ”hoja sagrada”, quizás por que aún esta no daba los réditos de poder como en el presente, o simplemente por limitaciones de conocimiento, tambien es probable que se vió como una extravagancia de un convicto político ajeno al yermo de la migra económica.

Antes de entrar en materia, dejamos meridianamente establecido a modo de advertencia, que consecuentes con nuestro talante de tolerancia y respeto a las costumbres y usos de tipología telúrica, esotérica, pagana o sus deribados. NO es de nuestra incumbencia juzgar prácticas como la ”santería” el ”kokeo” (acullicado) u otros, por que siempre fué, es y será elección y responsabilidad de quienes las practican induvidual o colectivamente.

Otra cosa es cuando los efectos colaterales afectan a terceros, generalmente y por desgracia inocentes, en tanto y cuanto jóvenes generaciones.

Yá en materia, relatamos que a consecuencia de las movilizaciones de estudiantes en el duro invierno de mayo de 1972, la dictadura supone que detras de ese movimiento reivindicativo hay motivaciones políticas, y acusa publicamente a través del ministro de defensa Gral. Mendieta, al secretario general de la Confederación de Estudiantes confinado en la isla de Coati en el lago Titicaca.

Consecuentemente, este es evacuado de emergencia el 6 de junio del 72 –Día del Maestro-, a la carceleta de Viacha, una prisión semiclandestina, para un nuevo interrogatorio, esta vez a cargo de los militares: el Cnl. Trigo y el temible Cap. Mena.

La carceleta que en sus tiempos negros había ascinado a decenas de presos políticos, en ese señalado instante, la ocupaba una solitaria víctima de la vendetta partidaria del régimen, el intelectual versado en folclorología andina Dn. Alberto Guerra Gutierrez.

Así fue que a partir de nuestro arribo a Viacha, y por el lapso de varias semanas, los dos presos convivimos como almas en pena, o triste parodia de la soledad de la carcel de Spandau en el Berlin de pos-guerra, hasta que los sayanes del poder decidieron romper nuestro aislamiento e internarnos en su penal de máxima seguridad: Chonchocoro.

En el desamparo de la carceleta, peregrinamos por las desoladas veredas del silencio, pastoreando las largas y lentas horas del tiempo detenido, con amenas tertulias, girando como leones enjaulados, enterandonos de la obra literaria de Dn. Alberto, que cual viejo profesor explicaba a su alumno sobre sus disquisiciones en torno al floclore pre-incaico, desde los tiempos de los Huaris, Urus, Chipayas, o quizás desde los descendientes caucásicos que bajaron de Bering a colonizar la utopía americana, siempre guiados por la constelación de Las Tres Marias buscando la Tierra del Fuego.

Como posiblemente hizo en su tiempo el gran Platón con sus pupilos, explicandoles los alcances de su ”politika” en los paseos interminables por los ateneos del ágora griego, en las tardes helénicas saturadas de aromas de caracolas del mar Egeo.

Del inmenso bagaje de temas que desarrolló Dn. Alberto, argumentador incansable, rescatamos para este Relato el concerniente a la ”hoja sagrada”, utilizando su denominación primigénia: koka (con k).-

El kokeo tenía evidentemente una connotación ancestral en los “pueblos antiguos” que habitaron el nuevo mundo, siendo esta la graficación del acontecimiento:

Se escogía un aguayo nuevo humedeciendoló con agua para refrescar las hojas verdes, luego se las repartia en las cuatro esquinas del tejido convocando a las divinidades de la cosmogonía andina: Los Apus, Mallcus, Achachilas y Aves Cumbreras.

Una vez asumida la presencia de las ánimas, se realizaba el kokeo propiamente dicho y se lanzaban las hojas verdes al boleo en un otro aguayo solicitando respuestas sobre las lluvias, el agua, las cosechas, las paridas de los animales y tambien dádivas sobre las emfermedades.

Este rito, siempre segun Dn. Alberto, realizaban todos los días jueves, por cuanto marcaba una fecha simbológica de la semana, en su calendario regido por equinoccios y solsticios solo descifrados por sus amautas y sabios.

Tambien practicaban cesiones de kokeo con ocasión de sus festividades paganas, tiempos de siembra y cosecha, aniversarios “regios”, defunciones solemnes, como las hojas encontradas en la tumba del Señor de Sipan, por poner un ejemplo.

Estas prácticas fueron sumamente selectivas y sometidas a un control estricto, solo permitidas a sus castas de poder, privilegio que concedía su “realeza” a sus servidores de rango en su escala social como curacas u orejones.

A modo de ADAGIUM nuestro.- Es necesario poner el acento en el caracter selectivo y restringido de su práctica del kokeo, y de ningun modo masificado o convertido en costumbre diaria, y menos a algo parecido a un hábito nacional.

La práctica del kokeo.- Masticar – masticare – mastiquer, quiere decir: desmenuzar, triturar con los dientes o con el aparato bucal apto para la masticación, viene del figurativo rumiar.

Decía Dn. Alberto: La “hoja sagrada”, no pasa por este proceso en lo que se conoce como : acullico o pijcheo, es todo lo contrario. El modus operandi del kokeo consiste en seccionar las hojas laterales desechando la nervadura central, acumulando en el moflete tantas hojas como sea su capacidad, luego revolverlas con ayuda de la lengua mezclándolas con la saliva y la pasta de ceniza, conocida como lejía “llujtha”, para finalmente estrujar el “bolo” con ayuda de la mandíbula y succionar el jugo al interior del esófago.

Hasta aquí, lo descrito por Dn. Alberto hace casi medio siglo atrás; pero siempre se podrá recurrir a sus libros sobre las costumbres de los pueblos antiguos indoamericanos para refrescar la memoria, antes que la purrelia queme su literatura.

Nosotros, cumplimos rindiendo un homenaje a un investigador y hombre íntegro en la dura represión fascista del siglo pasado, Dn. Alberto Guerra Gutierrez.

Nuestro comentario.- Evidentemente, el kokeo no tiene nada que ver con el masticado, al kokear se produce la maceración del “bolo”, y la consiguiente succión del extracto de la hoja hacia los jugos gástricos del aparato digestivo, y una vez en el intestino delgado se absorbe pasando al flujo sanguineo para luego subir al cerebro y actuar con efectos terapuéticos contra algunos malestares leves, al mitigar por ejemplo, la sensación de sed por su componente de glucosa, actua como adormecedor de los músculos con dolor por el efecto de la xilocaina, como broncodilatador para aliviar la presión de la altura, neutraliza la percepción de hambre y cansancio.

En todos los casos, esta catalogado como sedante benigno y pasajero de la farmacopea casera, por lo mismo, se hace necesario repetir el kokeo a objeto de mantener los efectos terapuéticos del mismo, corriendo el riesgo de convertirse en una adicción, como sucede con los calmantes o los apiaceos.

De ningún modo suplanta los valores nutritivos imprescindibles para el cuerpo humano como las proteinas, el calcio, vitaminas, yodo o los carbohidratos. Consecuentemente, las personas que abusan de la práctica del kokeo, tienen un promedio de vida que no pasa de los 50 años (estadísticas FAO – WWF – ONU – OMS etc).

En la práctica del kokeo, que en los hechos es el “chupado” de la hoja, en el norte de la Argentina le llaman “boleado”, el primer órgano en sentir sus efectos es la lengua, que pierde la sensibilidad, al afectar a la laringe la voz se vuelve gangosa, los músculos faciales se tornan lánguidos, la lejía irrita la mucuosa bucal produciendo ampollas, y los reflejos se ralentizan ocacionando depresión y negligencia.

NOTA.- La experiencia que relatamos lineas arriba, fué vivencia personal en las seciones de los jueves en las noches carcelarias andinas.

Así al absorber la hoja, se la “chupa”, como nos aseguran por ejemplo, dos escritores ajenos al diletantismo que se maneja en circulos cerriles saltapatraces

La escritora catalana Maruja Torrez en su brillante libro Amor América, que es una radiografía cinsera al continente, comenta lo siguiente: – había sacado las hojas de coca y había empezado a chupar, tál como me enseñaron en Salta – (pag. 71).

Otra opinión interesante la dá Pombo –Harry Villegas Tamayo-, en su libro: Pombo un hombre de la guerrilla del Che, dice: -su actitud fué amable y nos invitó a chupar coca – (pag. 210 cap. Don Victor).

Siempre con testimonios de escritores y observadores objetivos de la prática del kokeo, tenemos al historiador vasco Manu Leguineche en su libro: El Precio del Paraiso, nos dice: -La hoja de coca, que les da la vida, les quita el sueño, el apetito y gran parte del sueldo.

En cambio el personaje de su libro-testimonio, el leones Antonio Garcia Baron, exiliado de la guerra civil española en el Alto Beni y ex combatiente de la columna Durruti en la Barcelona de 1934, tambien dá su versión: -La bendita hoja de coca, que cercena la esperanza de vida, embota el cerebro, apaga la vista y soguzga al aborigen-.

Dos puntos de vista diferentes, que nos invitan a encontrar la certeza o algo parecido a esta en un punto intermedio, en donde cabe lo que llamariamos: Lo politicamente correcto.

Una anécdota delirante o un mal sueño: Chicaguito Nice.

Érase una vez un caserio asentado a ambos lados de la hoja asfaltada en la carretera de la selva que unía dos villorrios amazónicos y de cuyos nombres no nos queremos acordar.

Las lenguas mordaces le pusieron el apelativo entre presuntuoso y fatal de: Chicaguito Nice, debió ser por la impresión que daba de parecer un remedo en miniatura de los tiempos de Al Capone en los “yunaits” del siglo pasado.

Visitamos Chicaguito Nice a mediados de la década de los 80, en pleno auge del negociado de la pasta base o lo que se llamaba por conveniencias del marketing: Merca.

El caserio era una feria permanente y bullanguera de ir y venir de gentes de todas partes, unos con atuendos vernaculares, otros caribeños, cariocas. Europeos y nacionales, con sus acentos, sus adornos desde plumas a leontinas de oro, y por supuesto ”pecunios”, muchos pecunios para las transacciones de la merca.

Se notaba la opulencia del lugar rodeado de chiringuitos, fritanguerías, chicherías, whyskerías y puestos de venta de lo habido y por haber, don dinero mandaba. Había desde la buena meza a las discotecas más sofisticadas que animaban la noche amazónica a full time, alimentadas por sus generadores eléctricos propios, las tias del alterne, todas de buen ver, siempre custodiadas de sus macarras, por si las moscas, los turistas y los viciosillos en busca de los placeres secos, como aspiradoras de buen fuelle.

No había descanso para el placer ni para las transacciones, faltaría más, ya que sin ningún recato menos discreción, disponían de sus maleteros abiertos equipados con balanzas de precisión para el negocio.

Era un paisaje surrealista, tán cierto é incierto como una Torre de Babel.

En medio del despelote, uno se preguntaba: Y donde esta la justicia?. A esta había que buscarla al final del poblado en un pahuichi perdido en la vegetación, generalmente vacio, debajo del letrero: Comisaría, había un otro con este aviso: -Esta Comisaría solo atiende pleitos hasta un máximo de 10 pesos. Una suma sobre la mencionada, no es de nuestra tuición-. ( 10 pesos era el precio de un lomo montado y dos cervezas tropicalizadas).

Y colorin colorado, este cuento no se ha acabado, queda la imaginación del lector, que la ficción siempre sera superada por la cruda realidad.

Dejamos Chicaguito Nice con el apenado presentimiento de no haber visto la excepción de la regla, sino, el génesis de la misma.

Concluiremos este Relato, bastante árido por cierto en algunos de sus acápites, por lo delicado del problema -pedacitos de la historia negra caballero-.

Remontandonos a una década y media atrás, cuando todavía la democracia republicana vigente en aquel entonces, permitía plantear el agudo problema de la “hoja sagrada”, dentro parametros serios, con argumentos científicos racionales y lógicos, en foros de expertos calificados, y sobre todo, expositores de reconocida dimensión intelectual, como el dilecto coterraneo valluno Lic. Navía, primer embajador de su país democrático en el Reino de Suecia.

Quien y modestia aparte, nos obsequió más la idea que la sugerencia, de indagar sobre los orígenes y rutas del Eritroxiláceo, a partir de las fuentes genuinas de sus cronistas a favor y en contra, escudriñando en los Archivos de Indias y emerotecas de las bibliotecas de Salamanca, Sevilla y Barcelona.

Obviando elucubraciones neolíticas de pensadores primarios, obnubilados más por el fanatismo arcaico que por razonamientos lógicos de la ciencia.

Había y hay mucho elemento de juicio para evacuar información sobre el ”genitalis del Eruythoxylon” en la inmensa toponímia de las cejas de selva de los contrafuertes andino- amazónicos, que es donde la hoja encuentra su mejor habitat para reproducirse con apenas auxilio de la mano del hombre.

La leyenda que se a tejido en torno a la ”hoja sagrada” fibrila en la dicotomía de lo real a lo falso, cuyos orígenes aun no se pueden precisar, habría que desechar gran parte de la sinceridad de la mentira y afrontar el descaro de la verdad, de otra manera seguiremos zozobrando en zonas invisibles, remotas y obscuras anteriores a la luz.

Puestos a ”currar”, encontramos mucha historia en la lengua secular de los romanos, la que “parlaban” en sus campamentos de avanzada, eran las legiones del Emperador Aelius Adriano –el sabio- en la región silvestre de la Hispania Citerior, o en su provincia natal íbera, Itálica, el latin vulgar. Lengua que fué usada con preferencia por los cronistas de la época como los jesuitas y los dominicos.

Munidos de estos rudimentos, redactamos varios dossiers como la publicación de 1996 en la revista Raices No 43 de la Fed. Española en Suecia, donde se menciona que la ”hoja sagrada”, ya se usaba en el siglo IV a.d.c.

Los españoles la vieron por primera vez en la isla La Ispaniola en el siglo XV, siendo rebelada por el misionero dominico Tomas Ortiz, tambien se tiene evidencia que Amerigo Vespucci la encontró a orillas del rio Pará en el Brasil.

El cronista de la Real Audiencia de Charcas, Juan de Matienzo, comentaba sobre la PROHIBICIÒN de su uso a la plebe, esto es constatado en 1571 por el Virrey Toledo,

tesitura apoyada por el padre jesuita José de Acosta en el siglo XVI, refrendada por el padre Bernabé Cobo en el siglo XVII.

A partir de la MITA, la producción de la hoja se triplica entre 1560 y 1567.

En 1571, Polo de Ondegardo, sostuvo que en esa época había 50 veces más hoja que en el incario. El boom de la plata en 1545 convierte a la ”hoja sagrada” en el elemento escensial para la mano de obra del mitayo.

La producción va en ascenso vertical a la explotación del Potosí y de forma paralela al mercurio en el proceso de amalgamación del metal blanco, y como herencia telúrica se remolca el kokeo hasta bien entrado el siglo XIX.

Los Barones del estaño: el rey Simon I. Patiño y sus visires Mauricio Hotschild y Carlos A. Aramayo industrializan la minería con tecnología inglesa, hecho que convierte al mitayaje en proletariado, en sus pulperias ya se pueden adquirir cereales como la avena, lenteja, garbanzos, frejoles etc. ; pero el minero no deja el kokeo, como costumbre ligada a las entrañas mismas de los socavones, como en el tiempo de la colonia.

En 1946 se dan cita en un centro minero de la región de Huanchaca: bolchebiques, mencheviques, socialistas revolucionarios, anarco sindicalistas, troskistas y libre pensadores, para elaborar una Tesis. Uno de los primeros documentos obreros con doctrinas socialistas en América Latina, aunque representaban solamente al 2,7 % de la población activa, formulan un pliego de injusticias por abolir, otro de derechos por conquistar; pero no tocan a la ”hoja sagrada”, por temor?, la respetan?, la ningunean?, la ocultan?.

Quizás habría que volver a hechar al boleo en un aguayo como antaño para que revele el enigma, y su ulterior multiplicación en miles de hectareas en el siglo 21?.

Volviendo a los cronistas de la época en las Indias Occidentales, nos relatan sobre la encomienda y el pongueaje, prestaciones denigrantes durante la colonia.

Alonzo de Ercilla y Zúñiga en su obra cumbre: La Araucaria, Bernal Diás del Castillo en su Historia de la Conquista de Nueva España –Méjico-, no mencionan a la ”hoja sagrada” ni de cerca ni de lejos, censillamente en esas latitudes, sur-norte, no la usaban, es más ni siquiera la conocían.

Vistas así las cosas, aún queda mucha tela por cortar. Logicamente, nadie con un poquito de frente, y más NOS. los europeizados, occidentalizados, decadentes pensantes, judeo cristianos, greco romanos, mazones, libertarios sin fronteras o como se quiera, si señor, faltaría más, podemos oponernos y nunca lo haremos a las prácticas ancestrales de ninguna étnia, llamense estas: acullico, danza de la lluvia, soplado de ayahuasca, tormenta en el palo santo, absorción de curare, en fin lo que se quiera, están en su derecho. NADIE lo discute.

En última instancia, cada quién es libre de atentar contra su humanidad o suicidarse como se le venga en gana, punto.

De lo que se trata es que los otros, las víctimas del polvito ese, con nombres tán diversos como raros: nieve, linea, cristal, ala du mosca, jale, blanca y quién sabe cuantos más.

Esos desdichados “interfectos en vida” por el miedo, claman que ese polvito no llegue a las escuelas de sus hijos, las fiestas juveniles, los barrios sobrepoblados y todo aquél que en su mala leche o momento depresivo tenga la nefasta tentación de irritarse las fosas nasales, y lo encuentre a la vuelta de la esquina. A esos ciudadanos demócratas que trabajan honradamente generando riqueza, estan integrados a la cadena de la producción y el bien estar, aportan con sus ideas y pensamientos a la cultura, y lo más importante: pagan sus impuestos, o sea que se comportan con desencia por la vida, como se dice, por los cuatro costados, a todos ellos les asistirá algún derecho ?, es de suponer que si ?.

Caros lectores de Antología Social, no nos queda más remedio que seguir contando la historia con tanta porfía, como si fuera una letanía, para que núnca más los mutantes liberticidas nos vuelvan a joder la vida.

A la vista de los sucesos en los paises árabes que salen de su aletargamiento, opinamos lo siguiente:

Totalitarios tribales de la diestra y la siniestra, poned las barbas en remojo, que vuestros delirios de eternizaros en el poder, tienen los tiempos cortos y bien cronometrados.

Surge una nueva generación de Libertarios sin Fronteras, que elaboran ideas, las difuminan por sus blogs y os tienen tomada la medida.

Hoy, hay más mierda que ayer; pero pensando, comunicando y blogueando, podemos lograr que haya menos mañana, verdad que si?.

”Es dificil ser dictador en un mundo transparente”.
Shimon Peres Nobel de La Paz.

Por último y siguiendo la ruta de la literatura por St. Jame´s Park a Westminster Square o St. Margaret st. en uno de los jardines laterales del Houses of Parliamente, nos topamos con la estatua señera de Sir Oliver Cromwell, el marmol muestra la prestancia impresionante de este pro-hombre de la historia de Inglaterra.

Una vez con las ideas claras, nos vamos a almorzar a un auténtico Bistro londinense, el menú del día: Aperitivo chips and hot sause, quizá una, botled beer Peroni Nastro Azzurro, o un Long Drink: Sex on the beach, el plato de fondo: 8 oz. Of Rump Steak with a grilled tomat, chips andpeas, bien regado con: win Spain Vega Piedra Rioja (gran reserva tinto como la sangre), Thank You enjoy.

Hasta una nueva entrega, recordando al genial libertador Simon Bolivar a 170 años de su muerte, cuando más enajenan y corrompen su ideario, más razón lleva clamando desde su sepulcro de Santa Marta Alejandrino :

“ Huid de la tierra donde un solo hombre controla todos los poderes.
” Por que es tierra de esclavos.
Simón Bolivar.

Con saludos ”simonianos”, que seaís felices.

London – Wintry Mews feb. 2011

RICARDO RAÚL CAUTHÍN ARAMAYO-FLOREZ

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