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Playa Azul III

maj 8th, 2008

Trilogía

Se guerrero, no soldado.
El soldado obedece, y el guerrero va por la libre.
Sanchez Drago.

En esta entrega del último capitulo de la Trilogía de mis memorias a la deriva; por ahora ancladas en la calma chicha de Playa Azul, la celda de los intelectuales, a la que me someto con un placer de autoflagelación muy parecido al sado-masoquismo psíquico, irremediablemente necesario para inponerce a la amnesia historicida de la anti-política de los neo nacional-populistas, tán de boga en estos tiempos, dizque del siglo XXI.
Siglo de la negación de las teorías de Carlos Marx, será?, solo el tiempo que pone las cosas en su sitio, lo dirá.
Debo empezar este relato real, recordando que allá por el otoño de 1969, gloriosas épocas irrepetibles en la historía occidental como. La guerra del Viet Nam, la Revolución Cultural China, el Mayo Frances, la irrupción de los Black Power, la Masacre en la Plaza de las Tres Culturas, la lucha por el Canal de Panama, la Revolución Cubana, el Movimiento Libertario Hippie y la insurgéncia guerrillera en casi todo el sub-continente, magnificada con la caida de uno de sus más connotados representantes, El Che, y otros legendarios barbudos como: Javier Heroud, de la Puente Uceda, Camilo Torres, Turcios Lima, Cayetano Carpio, Douglas Bravo, Caamaño Deño, Carlos Fonseca, Moises Guevara, Simon Cuba, Tania Bauer, en fin una gama de luminarias que alumbraban el continente en la noche de las dictaduras.
El movimiento estudiantil rebelde no era indiferente, ni mucho menos, a este sisma juvenil del siglo de la contestación militante al imperialismo.
Es así, que dos de sus destacados representantes, los vallunos Waldo Rocha dirigente universitario, y Antonio Alurralde dirigente secundario, organizan é invitan a participar en la formación de la Brigada Roji-Negra en el invierno paceño del 69.
Los circulos culturales cochabambinos, que hasta ese momento se habían difuminado como hongos silvestres en épocas humedas entre la juventud estudiosa de la pequeña burguesia, las clases medias y como no, tambien algunos representantes de la burgesía ilustrada y formada en universidades europeas, acudimos al llamado de la conciensia libertaria en él gélido San Juan andino, y fundamos la Brigada Roji-Negra en el teatro Variedades, de la calle Sagárnaga y Plaza San Francisco, del casco colonial de la urbe del Illimáni.
Al estilo de la Brigada de Garibaldi, la Guardia Maoista, la Columna Durruti, los Jóvenes Espartaquistas o Los Camilitos.
Este hecho inédito de la juventud, tuvo dos momentos cumbres dignos del recuerdo y la antología.
El primero fué cuando el camarada Fernando Arauco-Prado “El Gordo”, recién llegado de su periplo europeo con su flamante titulo de doctorado en sociología contemporanea, entregó al evento un significativo presente de parte de las juventudes del Viet Cong. Era la cola de un avión Hurricane derribado en combate en el delta de Nan-Quing, con la dedicatoria de los jóvenes combatientes del FLN vietnamita del Tio Ho.
Lo Segundo, fué la apoteósica marcha ataviados con chandales roji-negros, desde la concentración en la Garita de Lima, por la Guariste Eguino a la sede de la COB en el Prado, en el “Lechingrado”.
Fué increible, al paso de la comitiva los transeuntes nos aplaudían y saludaban, no éramos como decía la prensa del regimen, “hordas rojas”. Eramos jóvenes disciplinados, bien aseados, con ropas finas, exeso de pachulí, trazas de turistas solventes, con los cutis claros no castigados por soles andinos, en fín decentes jóvenes si cabe el término, o como nos llamaba el bajo plebeyaje: “Jailones Pendejos”.
Desfilamos cantando la Marcelleza, vivando a la libertad y a la autonomía universitaria, al medio marchaban bellas muchachas vallunas y orientales repartiendo sonrisas y alegría al público transeunte.
Tambien fuimos abucheados a nuestro paso por la Buenos Aires por los cocanis que no nos tenían empatía, y cerraban sus tiendas persignandose en aymará como si fueramos “Supaypaj Wawa”, hijos del diablo, quiza tenían razón?.
El evento realmente una audacia, un derroche de valentía y si me apuran, hasta cierta provocación en una época de la dictadura más sofisticada en el país andino.
Este acontecimiento quedaría marcado como una prueba de fuego para esos chicos, estudiantes inberbes de clase media alta, elegantes y traslúcidos roqueros, algo desgarbados con ese aire de estar en trance y lucidez, al más puro estilo del Barrio Latino parisino, tratando de probar la fenomenología de la época: la rebeldía sin fronteras, y el snobismo de jugar a ser comunistas, contraviniendo las posturas “carcamales” de papá.
Pero eso sí, sin renunciar a la buena meza, el auto particular, la moto, las pilchas compradas en la Cool Parker, los calzados Glober Trotter de Panamá y los guateques al estilo de Zorba el Griego.
Lo único que deslució el acto fué la presencia cada vez más incómoda del aparato del partido, los funcionarios a sueldo, “el aparatachic”, queriendo reclutar incondicionales no tanto a los principios, sino al jefe: el Mote.
Este hecho desde ya bastante “cutre” políticamente, nos haría reafirmar nuestras posiciones autónomas para fundar en frente estudiantil lo más alejado posible del hombre del aparato en la sección juvenil cochabambina, el indigerible: Tokio Guarachi, o como tambien se le conocia: Boquita de Cereza, o Boquerón Abandonado, así a la carta y el gusto de cada quien.
Nuestro frente se planificó, estructuró y fundó en los salones del café del turco Sabja: “El Crillon”, que más que un café era una institución por su abolengo social, tal que parecía sacado de un cuadro de pintura impresionista francesa, ofrecía un anbiente vivo con la claridad que se dejaba caer por la henorme claraboya acristalada, una especie de invernadero al fondo, la estructura barroca combinaba con las paredes tachonadas de espejos cinselados y ondulantes, sus dos arañas rococó, el reloj de péndulo que golpeaba cada cuarto de hora.
Todo el conjunto como fiel reproducción al capricho afrancesado y decadente del gusto de sus primeros clientes, como constaba en el libro de huespedes ilustres, los industriales mineros: Patiño y Aramayo que se dice degustaban “un taquiñazo con limon”.
Así, el afamado Crillon fue siendo testigo mudo de reunions políticas, mercantíles, sociales, compadrazgos pudientes, divorcios millonarios, compromisos de conveniencia, pactos trosquistas sellados al primer cortado y divididos al segundo, delaciones entre gobiernistas y golpistas de altos vuelos, chismes de vidas privadas, de virgos perdidos en la locura de una fiesta, de cornudos consentidos al “piachiamiento”, de versos resitados con pasion al socaire de amores contrariados, declaraciones lloronas por sentimientos cobrados, en fín, esas mesas y sillas de viejo nogal de las épocas de la cachaña, ahora reforzadas con fórmica blanca tipo marmol, eran las discretas y mudas alcahuetas de las cuitas de la crema de esas gentes, en ese valle de ensoñación; pero tambien de lágrimas.
Las mesas estaban compartimentadas por actividades conocidas ó presumidas, como la de los acesores de negocios rápidos, los turcos, los bachichas, los judios, los politicos de actualidad y los de la víspera, los intelectuales y como no, tambien los estudiantes y en algunos casos con cuenta corriente, garantizaba la billetera de papaito, faltaría más.
Cuando irrumpiamos en fila india al empezar la noche, el turco despertaba de su letargo al que se sometía con paciensia de buey sentado en su rincon preferido, segun parecía hablando solo, despues nos enterariamos que decía sus oraciones en los momentos de sus horas muertas, entonces al grito de: -Epa don Sabja!, buenas noches, ponganos unos cortaditos por favor-.
Brincaba de su precario reclinatorio y se enbalaba en su español mezclado con bereber: -Si, si juvens, yo sirva cafe, asiento, habla habla juvens, arregla mundo, arregla mundo-.
Contentisimo, se le dibujaba la sonrisa le traiamos dineritos frescos.
Nosotros, nos cagabamos de la risa y juntabamos las mesas para eso: Arreglar el mundo por una sola noche más que sea.
Total, en una de esas madrugadas quedó constituido el FER-Pequines, la primera meta fué formar parte de la directíva de los colegios vespertinos, ahí tuvimos el primer encontronazo con él conocido neo-nazi Gary Alarcon, este tomaría debida nota de todos nosotros para su posterior ajuste de cuentas, por que le ganamos en la dirección del colegio Franz Tamayo y creamos la Bancada de Colegios Vespertinos.
Es entonces cuando yo me inició en las deliberaciones y posterior elección de la FES en mi calidad de delegado de la Bancada.
El cerebro de esa contienda, como no, el incombustible Tokio Guarachi, inmediatamente maniobró para que se me rechaze mi credencial y me vea obligado a avandonar el evento, me salí, eso si prometiendo volver y esta vez para ganar la FES.
En un comentario posterior a la radio Tunari la Nueva y a la pregunta de por que le molestaba mi presencia, si yo solo era delegado con derecho a voz, no con derecho a voto?.
El Tokio respondio muy suelto de cuerpo: -Por eso no le podiamos dejar en la elección, por que cuando habla es peligrosisimo-.
Mi particular travesía del desierto, me duró exactamente un año hasta cuando fuí invitado al colegio Nacional Mejillones, por su director, don Joselín, -José Pereira Claure.
Asistí a la primera reunión de la FES en un febrero caliente del 70, en mi flamante condición de dirigente del Mejillones, fuí a defender la legitimidad del ejecutivo de ese entonces, el estudiante Gualberto Peredo, el mismo que un año atras se conchabó con el Tokio para obligarme a abandonar su elección, cosas de la vida, ahora él estaba siendo desconocido por un grupo de la 4o internacional conocido como: Los Cuervos Trosquistas.
Derrotamos a estos golpistas y garantizamos la democracia en nuestro organismo estudiantil, con mi entervención a lo largo de esa reunion, dejé la sensación en los demas delegados que me perfilaba como serio candidato a la proxima dirección de la FES.
Premonición que se vería confirmada en el I Ampliado Departamental, para la discución y aprobación de los estatutos de la Federación entre otros.
Evento que aproveché, sin ninguna intención demagógica, para enviar un saludo a nombre de mi colegio, haciendo un análicis y tímidas sugerencias sobre lo que entendía modestamente, debía ser la función de la FES, libre del tutelaje de los cuatro costados.
No creo innecesario recordar que ese puntual, censillo pero certero mensaje, causó un lapsus en el delegado del colegio Abaroa, miembro y cuadro de la Acción Católica, manejado por la derecha, hecho este que mé obligó a hacer abandono de la Conferencia en protesta a la pachotada de este delegado.
Para asombro mio, debo decir con toda cinseridad, , el evento suspendió sus deliberaciones, se declaró un cuarto intermedio y se me invitó volver a la plenaria, por cuanto la mayoría de los delegados entedió que no estaba haciendo proselitismo para ningun partido de ningun color, sino simplemente proponiendo que el movimiento estudiantil sea el vocero dinámico y calificado de la sociedad y su problemática.
Fué el incio de mi campaña in-temporis hacia la dirección de la FES, que sería imparable hasta las elecciones de renovación del directorio.
En esa campaña y posterior victoria, mantuve un cuerpo a cuerpo ideológico y orgánico con el aparato del partido y su hombre fuerte Tokio, que tenía dos candidatos a falta de uno, un coñazo,no daban la talla, y no les seguía ni su sombra; asi es que perdió el aparatachic, pero no usé la venganza, simplemente gané.
En el accionar de las tareas estudiantíles hubo de todo: lo malo, lo bueno y lo feo.
Lo feisimo sucedió con un nuevo roce con Gary Alarcon, que hacia mofa diciendo a quien quiera oirle: Que era ridículo jugar a revolucionario y vocero del pobrerio, con la barriga llena y los dineros de papá. Pero el colmo fué cuando organizó su Comando Tacuara y publico en la prensa sus amenazas de ejecución y muerte con nombres y apellidos, así por la FES ademas de mi nombre estaba, Alejandro Garcia Rivero y Aldo Antoriano Tacagaki, de los normalistas Javier Luna Pizarro, de Derecho Guillermo Richter Asimani y de la FUL Waldo Rocha Liendo. Es posible que esto haya sido solo una fanfarronada, pero cumplia a cabalidad su objetivo, tener que andar cuidandose las espaldas, hata el colmo de la paranoia persecutória, una vaina incomoda por cierto.
Entre lo agradable para el recuerdo, fué la entrevista con el General Juan José Torrez Gonzales, con ocación de su visita a la llajta, en aquella oportunidad, no nos hicimos los angostos, despues de todo “Jota Jotita”, había repuesto el salario a los mineros y había permitido usar el palacio del Congreso para que delibere la Asamblea del Pueblo, estaba clarísimo, no podiamos confundirnos de enemigo.
El General, al saludarnos tuvo palabras que ahora aquí en Playa Azul, las pondero en toda su dimención y serían premonitorias para lo que despues iva a suceder, dijo más o menos:
“Como estan los jóvenes estudiantes revolucionarios. Yo tambien estoy con ustedes, aunque no me lo crean. Tengo buenas intenciones, ayudenme!, no me pongan piedras en el camino. Por que si me caigo, ustedes tambien van a caer conmigo”.
Dicho y hecho, vino el facismo y cagamos todos, moros y cristianos.
En todo caso para el primero de mayo, decidimos sumarnos como institución a la marcha obrera, nunca antes había sucedido que los estudiantes participaran de este acontecimiento, fue el momento y recibimos el saludo fraterno de los laburantes cochalas .
En el San Juan del 71, fuimos convocados al VI congreso de la Confederación –CESB-, nos preparamos a conciensia para llevar la delegación lo más democrática posible y con ponencias sesudas al temario que proponía el evento, ademas de ser la más numerosa.
Entonces, organizamos la Conferencia Extraordinaria Pro VI Congreso –CESB-, en esa oportunidad nuestra FES propuso una tesis política de los estudiantes, fuimos los únicos, este documento estaba de acuerdo a los tiempos que se vivian. La mayoría del congreso se hizo eco de esta iniciativa, en tanto y cuanto era una ponencia de ideas enédita en eventos anteriores.
Las más motivadas fueron las delegaciones de colegios mineros, en especial la delegación de Colquiri cuyo ejecutivo Raul Gonzales se brindó a leer el documento en la plenaria, posteriormente sería mi principal valedor en mi candidatura a la Secretaría General de la CESB. Tambien con rozes con el eterno Tokio, ya desgastado y desprestigiado en el ámbito estudiantil, aunque eso sí, ostentando todavía un asiento en el Tribunal de Honor, que se la dejaría a su compa de farra y boche Honorato Carrillo.
Lo que este sujeto no pudo inpedir fue la solvencia que gané en la mayoría de los delegados con inspiración maoista, en especial los estudiantes proletarios, que empezaron a llamarce, modestia aparte, con el nominativo de: Cauthinistas.
Tambien hubieron otras voces que sostenían que los estudiantes debían organizar concurso de la reina de la primavera, certámenes deportivos y hacer las tareas que nos daban nuestros profesores, en ningún caso redactar tesis políticas, que esas eran tareas de los demagogos y los politiqueros. Es así, siempre habrá la Purriela Gregaria el rebaño para balar.
Terminado el Congreso, festejamos la victoria en los lujosos salones del Hotel IV Centenario, ya era un ejecutivo burócrata, habia razón para enpinarce unos “chuflays” de singani tambien IV Centenario entre pecho y espalda, como en aquella ocación me encontraba “mancornado” con mi pécora del momento, pernoctamos en una suite de cinco estrellas.
Cinseramente, no estaba en mis planes, mucho menos en los de mis padres que me las hechara de dirigente profesional, al contrario, debía acabar mi bachillerato, mis cursos de ingles en el Centro Boliviano-Americano y mandarme a cambiar al exterior a lograr una profesión calificada, en ese entonces era de ley estudiar administración de empresas, para garantizar el futuro del patrimonio familiar.
Pero despues de ese congreso, mi suerte estaba hechada, lastima que a dados perdedores, todo se fue pa´l carajo, había que ser dirigente estudiantil-político a tiempo completo.
Eso es lo que muchos mediocres no pudieron lograr y como les duele, mejor tendran que frotarce con arnica que sabe a bien.
En esos nuevos olimpos burocráticos había que ir a cojteles ó aperitivos en los ministerios, asi como pusimos a prueba la capacidad de convocatoria de la Confederación al decretar un paro nacional protestando por el negociado de escandalo en la adquisición del material didáctico Camer-Enosa, firmado por el ministro de educación del anterior regimen: Banzer, en esa oportunidad comprobé que muchas Federaciones del interior tenian vigencia casi testimonial, como el caso del distrito oriental de uno de los ejecutivos David Aguilera, era una pena, pero nuestras organizaciones de base, no tenían donde caerse muertas, en ese y muchos otros aspectos Cochabamba se llevaba la flor, tambien había que estar en embajadas “amigas” del Pacto de Varsovia, a brindis protocolarios, fiestas de maestros, marchas por los empedrados paceños, promociones, aniversarios en fin, una vida social-política a full timme.
Derepente, todo se jodió, vino el golpe militar y de nada valió gritar tanto y tan fuerte: El Facismo No Pasará!, el facismo vino y paso, eso si, le plantamos cara, que no se diga que nos bajamos los pantalones a las primeras de cambio.
Tanto habíamos jodido voceando a grito pelado: La lucha armada. Somos los duros, pues era el momento de mostrarlo.
Aunque claro, no todos estuvieron por la faena, al primer disparo arrancaron a la frontera con Chile, jefe y todo, los vimos despues perorando sobre la revolución, nunca volvieron quedaron como resaca de la resaca.
En cambio en la fatidica tarde de luces y sangre, como un ruedo de toros, de agosto del 71, debo nombrar, por honestidad con la memoria histórica, a dos hombres que escribieron una página en la defensa de Laica-Cota, amen de otros, uno fué el profesor René Higueras del Barco, secretario general de la COB, quien nos convocó a las dependencias de la Confederación de Fabriles y nos repartió carabinas M-16, que aprendimos a manipularlas momentos antes de los tiros. Un segundo, fué el licensiado Fernando Araujo-Prado, quién se hizo cargo de la columna armada, le puso el nombre: Liberación, y nosotros quedamos convertidos en precarios combatientes, milicianos inberbes, donde solo se reconocía la autoridad del comandante el Gordo Araujo, la mayoria éramos cochalas y para más inri pequeño burgueses, los supuestos depositarios del poder no estaban.
En los fragores del combate, al filo de las seis de la tarde, El Gordo me encomienda una tarea en la universidad; por que se iva a producir una reunión, al partir a cumplir la tarea es cuando Gringo Zambrana me pasa su colt 32 chuto, según me dijo: -Por si te quieren joder, nunca se sabe-.
Llegó a la universidad y estando verificando el quorum de asistencia, hacen su aparición las tanquetas del motorizado de Senkata, que se suponía debían apoyar a Torrez, y en los hechos dieron cobertura al golpe, con estridentes vocinas nos conminan a salir con las manos arriba y las patas a la barriga, se produce un pánico y sale un grupo que inmediatamente es conducido al cuartel de Miraflores, los demas trepamos las paredes de las casas aledañas a los predios universitarios, y pidiendo mil disculpas solicitamos se nos facilite la fuga, lo que son las cosas, una de esas familias que nos colabora era de connotados intelectuales de izquierda, y llegarían a ser con el tiempo mis cuñados, pues me casaría con la hermana que estaba por las Europas.
Pasado el combate y habiendo perdido la batalla de Laica-Cota en la tarde heroica de un agosto apesadumbrado,que iniciaria el septenato de involución de la historia, nos reunimos en una casa del Tejar y el Gordo, sobervio comandante de la vispera, nos notifica que hay orden de retornar a Cochabamba, allí el aparato supuestamente tenía una “infra”.
Es cuando desobedeciendo al consejo de mi abuela maternal Carmen A., que me sugiere me vaya a Antofagasta al resguardo de su familia y la mía, hasta que las situación se decante, yo hago oidos sordos y parto a mi querido valle, herror mayúsculo sin atenuantes.
Quien estaba allí el Tokio, su “infra” se reducia a la trastienda de una chichería en la avenida Siles conocida como: La Desengañada. Mientras a un lado del biombo los borrachos estaban de parranda, al otro lado nosotros tumbados en camastros esperando ordenes que no llegaban, una mierda!, que resistencia ni que nada y encima el Tokio chupando todo el santo día.
La novedad, logra salir a circulación un documento firmado por Omar Antares, que no era otro que Rodo Siñani, llamando a la resistencia y sosteniendo que desconociamos el exilio, aguantabamos en el clandestinaje y la represion hasta tumbar a la dictadura, evidentemente era más retórico que práctico, pero daba ánimos por el momento.
Quien empezó a moverse fué el neo-nazi Gary Alarcon a la cabeza de su pandilla de pistoleros que coordinaban con los golpistas, y brindo buenos servicios a la dictadura, este psicópata se sebó con una saña increible sobre los estudiantes, nos la tenia jurada y se pagó con creces. Al llegar la democrácia, se le cobraron sus crimenes, pero nunca en relación al daño que nos hizo.
No había nada que hacer, al menos por el momento, salvo buscar cobertura familiar, algunos lo lograron, otros como yo, caí en la cacería policial. Ahora estoy parqueado en la Central de La Paz, de donde me sacaran en cualquier momento a peregrinar por prisiones y campos de concentración, para volver dos años despues, convertido en un viejo prematuro, ser hechado al exilio y quedarme sin patria.
A MODO DE EPÍLOGO.
Todo lo que cuento en esta Trilogía, que de una ú otra manera rememoro en estas noches de Playa Azul, la celda de los intelectuales, no son mera coinsidencia, las personas sus nombres y los lugares existieron de verdad, y me consta que figuran, para verificación de quien desee en los archivos de las bibliotecas, el La Paz de: Presencia, El Diario y Hoy, en Cochabamba de Prensa Libre y Los Tiempos, en Oruro La Patria y el libro COB-Testimonios.
Nada esta sacado de su contexto, ni su fondo ni es inventado. Salvo que me tomo la licensia literária que exige la narración, unida a la obediencia histórica y la honestidad del escribano del tiempo pasado.
La mayoría de los personajes de este Relato Real en tiempo de Trilogía ya no estan vivos; pero quedan sus descendientes, y quizas les plazca saber que sus antepasados inmediatos, fueron grandes idealistas, por lo mismo que soñaron y lucharon por una sociedad perfecta, una democrácia libertaria, UNA UTOPÍA ., y pagaron por ello, así como sus seres queridos: madres, esposas, hermanas, hijas, abuelas en fin , gente linda que se volcó con coraje a sacar la cara por los perdedores.
Si la historia existe y como dicen es justa, juzguenos la historia!…

Carrer Sant Jordi
Ciudad Condal
Praeríal del 2004
Ricardo Raúl Cauthín Aramayo-Florez

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  1. Waldo Rocha Ferrufino
    maj 17th, 2008 i 06:34 | #1

    La descripción de los momentos y los lugares nos lleva a un contacto esencial con los sucesos, me parece fantastico.
    Soy hijo de Waldo Rocha Liendo, mencionado en las memorias y me voy enterando de los momentos vividos por mi padre y sus compañeros. Espero poder encontar más memorias que me ayuden a comprender la historia personal que forma parte de una historia más grande. De alguna manera los hechos tienen alguna relación entre si, mediante un hilo muy delgado, casi invisible, que la mayor parte de las veces no lo vemos; pero que los que buscamos sin desfallecer, algún momento vemos el brillo de este hilo reflejado contra la luz de un entendimiento más profundo.
    Gracias Ricardo Cauthín

  2. Waldo Rocha Ferrufino
    maj 17th, 2008 i 06:34 | #2

    La descripción de los momentos y los lugares nos lleva a un contacto esencial con los sucesos, me parece fantastico.
    Soy hijo de Waldo Rocha Liendo, mencionado en las memorias y me voy enterando de los momentos vividos por mi padre y sus compañeros. Espero poder encontar más memorias que me ayuden a comprender la historia personal que forma parte de una historia más grande. De alguna manera los hechos tienen alguna relación entre si, mediante un hilo muy delgado, casi invisible, que la mayor parte de las veces no lo vemos; pero que los que buscamos sin desfallecer, algún momento vemos el brillo de este hilo reflejado contra la luz de un entendimiento más profundo.
    Gracias Ricardo Cauthín

  3. Ricardo Raul
    maj 28th, 2008 i 00:10 | #3

    Estimado Waldo Rocha Ferrufino.-
    Estoy gratamente impresionado por su reflexión.
    Su padre, fué el eslabón importante de una generación irrepetible de libertarios.
    Sin ellos, la história sería plana, mediocre.
    Sin su talento, la política, no él arte de lo posible.
    Sin su entrega, censillamente, no existiría la hoy llamada Democracia Contemporanea.
    Si el periodismo reflejó los hechos puntuales. Los
    que sudarón las vivencias estamos en la obligación
    y el deber de rescatar los detalles para la memoria colectiva.
    Esa memoria de la que Ud. y su generación son los depositarios auténticos, herederos indiscutibles y genéticos.
    A pesar del neo-revisionismo seguiremos relatando la historia pasada.
    Agradecido de su visita a las páginas de Antología Social.
    Ricardo R. Cauthín A-F

  4. Ricardo Raul
    maj 28th, 2008 i 00:10 | #4

    Estimado Waldo Rocha Ferrufino.-
    Estoy gratamente impresionado por su reflexión.
    Su padre, fué el eslabón importante de una generación irrepetible de libertarios.
    Sin ellos, la história sería plana, mediocre.
    Sin su talento, la política, no él arte de lo posible.
    Sin su entrega, censillamente, no existiría la hoy llamada Democracia Contemporanea.
    Si el periodismo reflejó los hechos puntuales. Los
    que sudarón las vivencias estamos en la obligación
    y el deber de rescatar los detalles para la memoria colectiva.
    Esa memoria de la que Ud. y su generación son los depositarios auténticos, herederos indiscutibles y genéticos.
    A pesar del neo-revisionismo seguiremos relatando la historia pasada.
    Agradecido de su visita a las páginas de Antología Social.
    Ricardo R. Cauthín A-F

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